Natalie Portman afirma que trabajar en la saga casi le arruina su carrera
Cuando en 1997 Natalie Portman fue confirmada para la nueva trilogía de Star Wars, la actriz lo vio como una excelente oportunidad para su carrera.
Sin embargo, no fue así. En una entrevista con New York Magazine, la ganadora del Oscar confesó que participar en los episodios I, II y III de la saga de George Lucas fue todo lo contrario a lo que esperaba.
“Star Wars salió al mismo tiempo que La Gaviota —obra de teatro del escritor ruso Antón Chéjov— y todo el mundo pensaba que yo era una pésima actriz. Estuve en la película más taquillera de la década y ningún director quería trabajar conmigo”, aseguró Portman.
Según explicó, en La Gaviota trabajó con el fallecido director Mike Nichols, con quien más tarde trabajaría nuevamente en Closer, y quien tras lo sucedido con Star Wars decidió ayudarla.
“Le escribió una carta a Anthony Minghella y le dijo: ‘Fíchala para Cold Mountain, yo respondo por ella’. Después Anthony me recomendó a Tom Tykwer, que a su vez me recomendó a los hermanos Wachowski”, confesó.
Así, la actriz de 33 años logró hacerse un nombre, con apariciones en Closer y V For Vendetta, dirigidas por Nichols y James McTeigue, respectivamente, hasta que posteriormente ganó la anhelada estatuilla de la Academia por su papel en Cisne Negro.
La película de Darren Aronofsky es un drama ambientado en el mundo del ballet, un arte que Natalie había practicado en la niñez y que retomó para el filme. Por su actuación obtuvo también Globo de Oro y un premio SAG.

