El material poroso utilizado, denominado Sponge (esponja, en inglés), puede almacenar todo tipo de sustancias pero repele el agua, y originalmente fue creado para ser utilizado en las tareas de limpieza de derrame de petróleo y para desalinizar el agua de mar.
Fue desarrollado por la Universidad de California en Riverside y el estudio de diseño y arquitectura Eray Carbajo, y ganó el primer premio en el concurso Reshape 15 Wearable.
En este proyecto, el material está almacenado en una estructura flexible creada con una impresora 3D que sostiene a Sponge. Sin estar en contacto con la piel humana, puede retener sustancias contaminantes hasta 25 veces su propio peso, es reutilizable hasta 20 veces y se puede reciclar tras cumplir su ciclo de vida útil.
Sus creadores señalan que este material, un derivado del azúcar, tiene un costo de producción bajo, no es contaminante, y que las sustancias absorbidas sólo se liberan cuando se calienta a temperaturas mayores a los 1000 grados. Su aplicación, en otros formatos, podría ser utilizado en otras industrias, tales como en la industria aeroespacial en forma de pintura.


