La maestría de Demetz en la anatomía humana hace que sus esculturas parezcan pinturas, pero sin perder la rica textura de la madera.
Ganador del “Premio Pio Alferano”, sus trabajos varían en tamaños que van desde 20 hasta las 50 pulgadas y usualmente tienen como tema a niños, mujeres y hombres dando la espalda al espectador.












