Mostrando entradas con la etiqueta naturaleza. Mostrar todas las entradas

Venus atrapamoscas (Dionaea muscipula), una planta que siempre tiene hambre

Probablemente la venus atrapamoscas sea una de las plantas carnívoras más conocidas por la población en general, especialmente desde que se comenzaron a poner de moda todo tipo de GIFS en los que se las disfraza para que parezcan verdaderas criaturitas.

Aunque su cultivo se ha extendido prácticamente por todo el planeta, comenzó siendo una planta característica del Este de Estados Unidos, concretamente de Carolina del Norte y del Sur.

Es una planta muy particular, no sólo por tener la capacidad de alimentarse de insectos, sino también por el mecanismo que lleva a cabo para ello, consistente en una serie de pelillos, situados sobre sus hojas, que detectan la presencia de posibles víctimas después de que éstas se posen sobre ellas.

¿Cómo come una planta carnívora?

Pero no creáis que se zampan al insecto una vez que esto ocurre, ya que sólo lo harán si repiten el contacto en los próximos 20 segundos, pues de ese modo se aseguran de no realizar un gasto innecesario de energía plegando sus hojas sobre un objeto inanimado, sin valor nutritivo.

Finalmente, serán unas enzimas digestivas, liberadas por la propia planta, las que terminen el proceso. Curioso, ¿verdad?

2. Welwiitschia mirabilis, el alienígena del desierto

Esta planta, característica del desierto de Namibia, tiene sólo dos hojas y un tallo, que crecen hasta aportarle una curiosa apariencia, similar a la de Cthulhu, saliendo de lo más profundo de la Tierra.

Puede durar entre 400 y 1.500 años y, según algunos especialistas, su origen podría remontarse al Jurásico.

Desde luego es una planta muy interesante y con mucha historia, aunque no es fácil admirarla en parques botánicos, debido a que es muy frecuente encontrar en ella esporas de Aspergillus niger y, como consecuencia, una putrefacción bastante desagradable y contagiosa.

3. La flor cadáver (Rafflesia arnoldii), gigante pero efímera.

La flor de esta planta parásita, característica de los bosques húmedos de Indonesia y las selvas del sudeste asiático, puede llegar a medir un metro de diámetro y pesar once kilos, por lo que se la considera la flor más grande del planeta.

Además, también resulta muy interesante por su habilidad para desprender un olor muy similar al de la carne putrefacta, que enseguida atrae a los insectos que llevarán a cabo su polinización.

Sin duda es una maniobra muy inteligente, aunque no puede disfrutarla mucho tiempo, puesto que, una vez florecida, sólo permanecerá abierta una semana.

4. Wolffia angusta, la flor de los lilliputienses

Pasamos directamente de la flor más grande del mundo a la más pequeña, pues la Lenteja de agua australiana, como también se conoce esta pequeña planta acuática, produce unas flores diminutas, de entre 0’6 y 0’9 milímetros de largo y de 0’2 y 0’5 de ancho; cuya apariencia, redondeada y verdosa, la hace única.

Como consecuencia, producen también unos frutos de tamaño mínimo, poco más pequeños que un grano de sal, de color naranja y, además, comestibles. Eso sí, para saciarnos tendríamos que comernos una buena cantidad de ellos.

5. La planta danzarina (Desmodium motorium), un vegetal que se mueve más que algunos humanos

También conocida como planta telégrafo o planta bailonga, Desmodium motorium es conocida por ser la única especie vegetal capaz de moverse con movimientos rápidos, al contrario que otros ejemplos, como el girasol; que, como sabéis, es capaz de orientarse para recibir las radiaciones solares de una forma más eficiente, pero siempre moviéndose muuuuuy despacio.

Procede de Asia tropical y ya fue descrita por Darwin, que quedó maravillado tras observar su capacidad para mover sus hojas cada tres o cinco minutos.

6. El Baobab, gigante y longevo

Aunque el título de árbol más alto del mundo lo alcanza la secuoya roja, con sus más de 100 metros de altura, el baobab resulta más atractivo; pues, además de alcanzar también un tamaño inmenso, de hasta 30 metros de altura y 11 de ancho, este árbol típico de África es conocido por su longevidad, que puede superar con creces los 1.000 años de antigüedad.

7. La manzanilla de la muerte (Hippomane mancinella), un bello árbol que te puede matar con sólo tocarlo.

Típico de las regiones costeras de las Bahamas, el Caribe, el Golfo de México y algunas regiones de América del Sur, este árbol, de aspecto inofensivo, es conocido por lo peligroso que resulta todo en él, desde su fruto hasta la corteza del tronco.

Lógicamente, lo más peligroso es el fruto, pues su ingesta accidental, puede dar lugar a consecuencias digestivas graves, que muy a menudo desembocan en la muerte.

Pero eso no es todo, ya que el simple contacto con su corteza puede causar en la piel erupciones, similares a quemaduras; de ahí que antiguamente algunas tribus indígenas de la zona usaran como método de tortura atar a sus víctimas a los troncos de estos árboles, a la espera de que la lluvia derramara sobre ellos toda su toxicidad.

El árbol de la muerte, la planta cuyo nombre lo dice todoOs contamos algunas curiosidades sobre el árbol de la muerte, una planta peligrosa desde la savia hasta la corteza, pasando por el fruto.

¿Sería entonces bueno quemarlos para evitar accidentes? Para empezar, quemar cualquier árbol nunca es buena idea, por las consecuencias ambientales que conlleva, pero dejando a un lado estos motivos, sigue sin ser aconsejable, pues el humo procedente de su madera puede dejar ciego a cualquiera que se encuentre en las inmediaciones del incendio.

¡Este árbol es una verdadera máquina de matar! Eso sí, de matar y herir personas, pues las iguanas viven y se pasean por ellos tan panchas. ¿Cómo lo harán?






ANUNCIO PATROCINADO



Cada año desde 1965, las instantáneas de Wildlife Photographer of the Year ponen delante de nuestros ojos la diversidad del mundo que habitamos. Nos recuerdan que no somos los únicos. Ni los únicos que importan.

El certamen acaba de dar a conocer algunas de las fotografías finalistas de su 52º edición. Una pequeña selección, de las más de 50.000 imágenes que les han remitido, de las maravillas que registran fotógrafos profesionales y aficionados de todos los rincones del mundo.

Será el próximo 18 de octubre cuando se elija a los ganadores. De momento podemos empaparnos los ojos en esto.

1. Efímeras bajo las estrellas de Inmre Potyó, Hungría

En el río Raab (Hungría), Imre enfocó la lente y capturó el espectáculo de un enjambre de efímeras bajo la oscuridad del cielo. Cada año, entre finales de julio y principios de agosto, un gran número de insectos vuelan desde el lugar donde se desarrollaron como larvas.

2. Lanzamiento de termitas de Willem Kruger, Sudáfrica

Una termita, y después otra, y después otra. El cálao las golpea en el aire y luego se las traga. Es el forcejeo que capturó Kruger en el semiárido parque de Kgalagadi, en Sudáfrica. El cálao estaba tan profundamente absorto en su tarea que se fue acercando hasta el coche donde el fotógrafo estaba sentado mirando la escena.

3. Thistle plucker de Isaac Aylward, Reino Unido

Durante una excursión por las montañas de Rila (Bulgaria), Isaac persiguió a un jilguero. Cuando finalmente el pájaro se posó sobre un cardo para alimentarse, él capturó esa imagen en la que un fondo púrpura revela los colores rojizos del jilguero. El ave mordisqueó con destreza las semillas y luego echó a volar.

4. La división de la captura de Audun Rikardsen, Noruega

A veces son las embarcaciones de pesca las que buscan a las orcas y ballenas jorobadas con la esperanza de localizar los bancos de arenques que migran a estas aguas noruegas del Ártico. Sin embargo, en los últimos inviernos, las ballenas también han comenzado a seguir a los barcos. En la fotografía, una gran orca macho se alimenta de arenque que ha sido expulsado de la red de pesca de la embarcación. Han aprendido el sonido que hace este tipo barcos cuando se ponen en marcha y acuden a su encuentro. La relación entre orcas y humanos parece idílica, pero no siempre es así.

5. Vecino ruidoso de Sam Hobson, Reino Unido

Sabía a quién esperaba cuando posó su cámara sobre el muro de una calle suburbana de Bristol: Sam quería capturar la naturaleza inquisitiva del zorro rojo. Es común que pasee por las calles cuando cae la noche y el fotógrafo aspiraba a despertar la curiosidad de los vecinos acerca de la vida salvaje que les rodea.

6. El pez que desaparece de Iago Leonardo, España

En el océano abierto, no hay ningún lugar para esconderse. Pero el pez selene, uno con una peculiar cara, es un maestro del camuflaje. Las investigaciones recientes sugieren que utiliza las plaquetas de las células de la piel para reflejar la luz polarizada (luz en movimiento en un solo plano), haciéndose casi invisible para los depredadores y presas potenciales.

7. Jugando con pangolín de Lance Van de Vyver, Nueva Zelanda/Sudáfrica

Los leones de Tswalu Kalahari, una reserva de Sudáfrica, se han encontrado con un pangolín de Temmick, un mamífero cubierto de escamas que se encoge en una bola cuando se siente amenazado. Lance capturó una imagen que parece un juego con el balón.

8. La precisión del cristal de Mario Cea, España

Cada noche, poco después de la puesta del sol, unos 30 murciélagos pipistrellus salen de sus sitios de descanso en una casa abandonada en Salamanca (España) para ir de caza. Devoran 3.000 insectos cada noche, su vuelo es asombrosamente rápido y se orientan por ecolocalización para detectar a sus presas en la oscuridad.

9. Cortejo colectivo de Scott Portelli, Australia

Miles de sepias gigantes se reúnen cada invierno en las aguas poco profundas del Golfo de Spencer, en el sudoeste de Australia. Los machos compiten por los territorios que tienen las mejores grietas para la puesta de huevos y luego atraen a las hembras con fascinantes exhibiciones de cambio de color de la piel. La rivalidad entre las sepias más grandes del mundo —llegan a medir hasta un metro de largo— es feroz porque son 11 machos por cada hembra.

10. Reliquia de oro de Dhyey Shah, India

El langur es un animal en peligro de extinción hábitual de los bosques del noreste de la India. Son menos de 2.500 adultos en su habitat natural. Viven en lo alto de los árboles y son difíciles de observar, pero en la pequeña isla artificial de Umananda se pueden ver, porque el langur está siendo introducido en esta zona.

11. Explosión del horno de Alexandre Hec, Francia

Se crea una imagen hermosa cuando el flujo de la lava de Kilauea, un volcán hiperactivo de Hawái, entra en el océano. Kilauea significa "lanzar" o "mucha difusión" debido a la enorme cantidad de lava que expulsa cuando entra en erupción. La lava sale expulsada al rojo vivo, a más de 1.000˚C, y desemboca en el mar. El contacto genera una especie de lluvia ácida salada.





ANUNCIO PATROCINADO



Socotra es un archipiélago formado por cuatro islas en el océano Índico. Están frente a las costas del Cuerno de África, a 250 km al este del cabo Guardafui y a unos 350 km al sureste de las costas de Yemen, país al que pertenece, pese a su proximidad a Somalia, que hasta la creación de la República Popular de Yemen del Sur en 1969 administró Socotra en nombre del Sultanato de Mahra y Socotra o el Sultanato de Qishn. Actualmente Socotra pertenece a la provincia yemení del Hadramaut.

En razón de su biodiversidad y la presencia de unas 700 especies únicas en el mundo, fue inscrita en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 2008.


Debido al largo aislamiento geológico del archipiélago, junto con el fuerte calor y la sequía, se ha creado una espectacular flora endémica que es vulnerable a las especies introducidas (como las cabras) y al cambio climático. Las investigaciones han revelado que más de un tercio de las más de 800 especies de plantas de Socotra no se encuentran en ninguna otra parte. Los botánicos consideran la flora de Socotra entre las diez floras isleñas más amenazadas en el mundo.

La formación vegetal más sorprendente de la isla se encuentra en los acantilados, al pie de las montañas. La vegetación allí está dominada visualmente por el árbol de pepino, Dendrosicyos socotrana, una subclase particular de la rosa del desierto, Adenium obesum subsp. socotranum y Euphorbia arbuscula. Más arriba, en las montañas, domina la dragonera de Socotora o árbol de la sangre del dragón (Dracaena cinnabari), con una copa en forma de paraguas. Su resina, la sangre de drago, se utiliza como tinte desde la antigüedad. También se encuentra en el archipiélago Dorstenia gigas, una Moraceae paquicaule.


























ANUNCIO PATROCINADO



El tono casi irreal de las aguas del lugar, que se ha vuelto cada vez más popular, obedece a un fenómeno completamente natural.

El sorprendente color rosa de las aguas de una laguna en México ha causado furor entre los usuarios de Instagram, muchos de los cuales siguen sin acreditar que se trate de un fenómeno natural y no de un truco fotográfico, un químico o un tratamiento artificial ideado por el hombre, informa 'The Epoch Times' en español.

Ubicada en el pequeño pueblo pesquero de Las Coloradas, en la costa este de la península de Yucatán, este lugar se ha convertido en el destino de muchos turistas que ven en sus aguas el mejor ambiente para obtener fotos con un toque fantástico y fuera de lo común.


Su peculiar coloración, fuente de su gran atractivo, se debe a la presencia de plancton y de crustáceos o gambas del género Artemia, que producen una sustancia que resulta de sus procesos biológicos y que tiñe el agua de púrpura y rosa. Las aguas, provenientes del río Lagartos, contrastan con el blanco de la arena y la sal que rodea la laguna haciendo aún más evidentes y llamativos los tonos.

La zona, habitada en su mayoría por pescadores y trabajadores de la industrial salina, hace parte de una reserva natural. Por esta razón carece de infraestructura hotelera y se ha convertido cada día más en un atractivo turístico por poseer playas vírgenes, además de fauna y flora casi intacta.




ANUNCIO PATROCINADO



¿Qué resulta al mezclar macrofotografía, juego de luces y mariposas, libélulas y otros insectos? Te mostramos las mejores imágenes del fotógrafo croata Peter Sabol.

Mariposa descansa en una rama

El fotógrafo croata Peter Sabol Sharpeye combinó su interés en la macrofotografía con su amor por la naturaleza y produjo una serie de coloridos primeros planos de insectos, como esta mariposa que descansa en una rama.

Un par de mariposas en una rama

Sabol busca destacar un mundo que no puede ser observado por el ojo humano y captura "los momentos imposibles de ver, excepto a través de estas fotografías".

Oruga y mariquita

El fotógrafo se pasó toda la década anterior captando interacciones atípicas y comportamientos y acciones naturales, como esta entre una oruga y una mariquita.

Una araña se mueve rápidamente hacia una mariposa que descansa en la punta de una rama.

"Desde el principio me sentí atraído por la naturaleza y su vívido mundo", cuenta Sobol, quien vive en Palovec, Croatia. Aquí, una araña moviéndose rápidamente hacia una mariposa.

Detalle de una libélula

Fotografiar pequeños sujetos desde muy cerca revela grandes detalles. En esta imagen, una libélula empapada de pequeñas gotas de rocío.

Mariposa al atardecer

Sacar el máximo partido de las condiciones es algo muy importante. La mejor hora es cuando amanece o cuando cae el sol. Es entonces cuando la luz genera una mejor atmósfera, al viajar a a través de los objetos dándoles una apariencia más "dorada". El efecto se aprecia en esta toma de una mariposa descansando en una flor durante un atardecer.

Mariposa descansa en una planta

Los amaneceres y los atardeceres también iluminan los cuerpos creando sombras y texturas.

Dos mariposas en una rama

En esta foto, los reflejos de luz pasan a través de las alas de este par de mariposas posadas en los enroscados tallos de una planta. 




ANUNCIO PATROCINADO



Con la tecnología de Blogger.