• A la inconmensurable temperatura de 4.000 billones de ºC se encuentra la masa más caliente medida jamás en un laboratorio. Se midió en el acelerador de partículas del Laboratorio Nacional de Brookhaven (EEUU) cuando estaban recreando el Universo a los 2 microsegundos de vida.
  • El Sol es una gigantesca marmita ardiendo. Su interior arde a 15 millones ºC. Allí se producen las reacciones de fusión nuclear que liberan la energía que ilumina nuestro sistema planetario. La superficie de la estrella brilla a ‘tan solo’ 6.000 ºC.
  • En los días calurosos y húmedos de verano son comunes las tormentas eléctricas. Calientan el aire que se expande violentamente y produce el sonido, los truenos. Algunos rayos alcanzan temperaturas de 25.000 ºC.
  • El núcleo de la Tierra está formado en su mayoría por hierro y níquel fundido a altísima presión y a casi 6.000 ºC, una temperatura muy cercana a la de la superficie del Sol. 
  • Los volcanes en plena erupción escupen magma a más de 1.300 ºC. Para medir las variaciones de la temperatura del magma los vulcanólogos usan un termómetro eléctrico especial llamado termopar.
  • Las brasas de carbón de una parrilla arden a uso 1.100 ºC. A tan tremenda temperatura la superficie de la carne se ennegrece antes de que el interior se cocine bien y se forman compuestos cancerígenos. Para evitarlo hay que poner las brasas más dispersas, dar muchas vueltas a la carne y situarla a unos cinco centímetros del fuego.
  • En el fondo de los océanos, a cientos de kilómetros de profundidad, donde no hay luz y la presión es enorme, existen organismos unicelulares extremófilos que viven en las aguas que circundan las fumarolas hidrotermales. Allí la temperatura del agua ronda los 120 ºC. 
  • 100 ºC es la temperatura de ebullición del agua al nivel del mar. Si subimos al Everest el agua hierve a 70 ºC ¿Por qué? Porque la temperatura de ebullición de una disolución depende de la presión a la que se encuentre. La cima de la montaña está a 8.844 metros y la presión es muchísimo menor que a ras de mar. 
  • Los cactus soportan temperaturas de hasta 60 ºC. Sus espinas son sus armas contra el calor: hacen sombra sobre su superficie y condensan la humedad. Otras plantas que viven en ambientes áridos tienen una gruesa capa de cera llamada cutícula que las aísla del calor exterior.Otras abren sus estomas solo por la noche, para evitar la pérdida de agua.
  • 57,8 ºC. Es la temperatura más alta registrada por una estación meteorológica. Fue en el desierto de El Azizia, Libia, el 13 de Septiembre de 1922.
  • A los 42 ºC nos morimos de calor. Si nuestros órganos internos alcanzan esta temperatura los daños son irreversibles. Las proteínas de nuestro cuerpo empiezan a desnaturalizarse, es decir, pierden su estructura y no la pueden volver a recuperar.
  • El sexo de las crías de los cocodrilos está determinado por la temperatura a la que se encuentren durante su maduración. Todavía es un misterio cómo ocurre. Entre los 28 y 31 ºC nacen hembras. Entre los 32-33ºC nacen machos y por encima 34-35ºC nacen de nuevo hembras. 
  • Nuestros órganos internos deben estar a unos 37 grados centígrados. Si el interior de nuestro cuerpo alcanza los 32 grados sufrimos amnesia. A los 42ºC, las proteínas sufren daños irreversibles que nos provocan la muerte. A los 27 grados perdemos el conocimiento. A los 21º nos morimos.
  • -40 ºC es la temperatura más baja a la que se han hallado seres vivos en un ambiente natural. En concreto, en las profundidades del lago Vostok, en la Antártida, bajo tres kilómetros de hielo. 
  • -43 ºC es la temperatura ambiental más baja a la que se ha observado que haya vida vegetal. Las plantas que mejor resisten las bajas temperaturas son las plantas rastreras que viven en la nieve. Se protegen con ella formando una especie de iglú para cubrirse y que retiene el aire caliente.
  • En el laboratorio se han sumergido esporas de hongos microscópicos extremófilos en una mezcla de agua con sustancias que se producen de forma natural en ciertas circunstancias y que ayudan a los seres vivos a no morir por congelación. Las esporas han sobrevivido hasta los -80ºC. Los resultados del experimento amplían la posibilidad de vida lugares con ambientes muy extremos, como Marte o la luna Europa. 
  • -89,2º, T más baja registrada. La midió en julio de 1983 la estación científica rusa de Vostok situada en la Antártida. Una masa de aire frío se instaló justo encima de la estación. La ausencia de nubes y una capa de minúsculas partículas de hielo suspendidas en el aire -fenómeno conocido como diamante en polvo- contribuyeron a que este desgarrador frío permaneciera durante 10 días.
  • El tren maglev de Shangai levita sobre los raíles. Gracias a ello no siente fricción contra ellos y puede superar los 430 kilómetros por hora, aunque habitualmente circula a 250 kilómetros por hora. Levita gracias a el material superconductor que requiere una estricta refrigeración con helio líquido a -266 ºC.
  • -273 ºC es la temperatura teórica más baja posible, el llamado cero absoluto, que corresponde con los 0 grados en la escala Kelvin. A esa temperatura cualquier elemento pasará a estado sólido y sus moléculas no podrán moverse o vibrar. No se ha logrado reproducir en el laboratorio. En el MIT casi lo han logrado cuando en 2003 enfriaron un gas hasta el medio nanokelvin.
  • El ruido aumenta la temperatura. El sonido es una onda de presión, una onda mecánica que transporta energía comprimiendo y descomprimiendo el aire. Un gas, al comprimirse y descomprimirse, varía su temperatura (Ley de Gay-Lussac), con lo que, cuanto más ruido –más amplitud de las ondas– más varía la temperatura. Pero muy poco: para las frecuencias audibles, entre 20 Hz y 20 kHz, un ruido en el límite del dolor produce cambios de menos de 1/10.000 grados.



 
ANUNCIO PATROCINADO



Con la tecnología de Blogger.