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Sabemos que el beber agua trae consigo muchos beneficios, cientos de ellos a decir verdad, es por eso que se le conoce como el "Líquido vital" sin embargo, existe un momento en el día en el que esos beneficios se multiplican por mil y, este liquido transparente puede llegar a ser bastante benéfico y provechoso para tu organismo. 

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La mayoría de las enfermedades se generan en el estomago, es por eso que el mejor momento para beber mucha agua es en la mañana, cuando despiertas y antes de consumir cualquier otra cosa, ¿por qué? todos estos beneficios te van a convencer. 

1.- Beber agua en ayunas es muy eficaz para tratar trastornos cardiovasculares. Al beberla con el estomago vacio,  circula más rápido y libremente por tu organismo hasta llegar a la arterias coronarias y ayudando a expulsar lo que tu corazón no necesita. 

2.- Otro enorme beneficio está ligado a tu proceso digestivo, si eres un poco estreñido te recomiendo ampliamente comenzar este método a la de ya, notarás que tu digestión se normaliza. 

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3.- Después de distintos estudios, ha quedado comprobado que gracias a este hábito se pueden aminorar los ataques epilépticos y trae excelentes beneficios como dolores de cabeza y trastornos menstruales en las chicas. 

4.- Los malestares e infecciones urinarias podrían disminuir en un 50% si todos llevaran a la práctica este régimen. 

5.- Ayuda y trae excelentes beneficios a la vista y salud de los ojos. 

Te recomendamos seguir estos consejos y añadirlo a tus hábitos alimenticios, te prometo que te vas a sentir feliz y muy saludable:

- Por la mañana antes de consumir cualquier otra cosa e incluso antes de lavar tus dientes ingiere min 640 ml de agua natural. 

- Puedes cepíllate los dientes, pero no puedes ingerir nada en los próximos 45 minutos.

- Después de los 45 minutos puedes desayunar regularmente. 

- Después de cada alimento, no comas ni bebas nada en las siguientes 2 horas para permitir que tu organismo digiera con facilidad tus alimentos. 

Las personas mayores con enfermedades que les impiden tomar cuatro vasos de agua con el estómago vacío deben iniciar con la cantidad de agua que su cuerpo pueda aceptar, en este caso es recomendable consultar al médico. 

Los beneficios que este método te va a aportar serán increíbles, tu energía va a estar por los cielos y te vas a sentir bastante bien, en serio. 

Si tienes alguno de estos padecimientos, sigue este método los siguientes días. 

- Para la presión arterial alta: 30 días 
- Para la gastritis: 10 días 
- Para la diabetes: 30 días 
- Para la tuberculosis: 90 días 

Fuente: Badabun

En ocasiones, las personas se acostumbran a realizar actos que, por estilo de vida o por malos hábitos, pueden afectar la forma en la que funciona su cerebro y la forma como responde ante momentos críticos.

Comúnmente se conoce que situaciones como el consumo constante de alcohol o del cigarrillo llevan a la muerte de algunas células de cerebro, lo que podría llevar a la disminución de su inteligencia.

Pero según el experto Francisco Aguilar Piñera, explica que “las neuronas (células del cerebro) que, por cualquier causa, no se conexionan, mueren por falta de actividad (sin conexión no hay vida)”, según su libro “La quimera de los dioses”.

Así, Finanzas Personales hizo un listado basado en información de Boldsky, Business Insider y Sharp Brains sobre esos malos hábitos que no impiden ejercitar sus neuronas:
  • 1.Falta o exceso de sueño Por más placentero que pueda resultar, dormir más de lo que se debe puede afectar el desempeño neuronal. Investigaciones científicas han establecido que esto limita la posibilidad de que haya una interacción neuronal, por lo que se vuelven “perezosas” las neuronas. Así mismo, la privación del sueño imposibilita el descanso del cerebro, lo que hace que no haya un momento para la regeneración de las conexiones neuronales.
  • 2.Falta de ejercicio No es que necesariamente mate las neuronas del cerero pero sí está relacionado con el estrés, que es una condición que impide la creación de éstas células. Cuando se está estresado, se incrementan los niveles de adrenalina y, con ello, un exceso de “cortisol” que puede afectar el desempeño de las neuronas.
  • 3.No aprender nada nuevo Cuando su cerebro no tiene retos para crear nuevas conexiones neuronales, que es lo que genera los procesos de aprendizaje, las neuronas tienden a morir. Por eso, es importante darle una alimentación de “información”, para que se genere esa interacción entre las células.
  • 4.Hacer multitarea Según un estudio de la Universidad de Stanford, las personas que andan con muchas cosas al mismo tiempo o lo que se conoce como “multitasking” están bombardeados constantemente de información a la que no prestan atención, lo que ocupa su memoria pero no permite el entendimiento completo, según explica Business Insider.
  • 5.Mascar chicle Este hábito se relaciona con la memoria de corto plazo. Investigaciones han determinado que ordena y altera su funcionalidad: puede reducir la capacidad de enumerar listas así como modificar la articulación en las palabras cuando se intenta hacer retención de información.



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Una parte de ese desperdicio se genera en la etapa de producción, otra en la distribución y una tercera, muy importante, en el momento del consumo. Aunque las campañas de concientización y hasta un eventual tratamiento de la problemática a nivel legislativo podrían contribuir a la solución del problema en los primeros dos ámbitos, es en nuestros hábitos cotidianos en donde podemos llevar a cabo una acción más directa y efectiva para paliar esta situación.

A continuación, algunos consejos sencillos para poner en práctica:

  1. Planifica tus compras. Elegir ítems al azar en el supermercado o comprar verduras sin saber para qué vamos a utilizarla son costumbres que, generalmente, devienen en un porcentaje de comida en mal estado en la heladera. Para evitar esto, es recomendable realizar una planificación semanal de comidas que contemple, por ejemplo, los eventos sociales a los que nos comprometemos (noches que no cenamos en casa) y la cantidad de comensales que se sentarán a la mesa a lo largo de los siete días.
  2. No exageres con la fecha de vencimiento. Algunos alimentos pueden ser consumidos después de su fecha de expiración. La manteca, ciertos quesos, la leche, el chocolate, los huevos, el yogurt y la cerveza son tan solo algunos ejemplos. No hay mejor técnica para descubrir si un producto está o no en buen estado que percibirlo con los sentidos: olerlo, observarlo y probarlo. Y si todavía te quedan dudas, puedes consultar Eat By Date, un sitio americano especialmente creado con el propósito de despejar estas dudas.
  3. Organiza tu nevera. La disposición de los alimentos en tu heladera no debe ser aleatoria. Por el contrario, conviene colocar los lácteos y todos aquellos productos que necesiten de mucha refrigeración en el estante superior, las carnes, fiambres y vegetales duros en el estante del medio y las frutas y verduras en los estantes inferiores. Además, asegúrate de ordenarlos según su fecha de vencimiento: los que están próximos a caducar más a la vista y los que todavía tienen días por delante, atrás.
  4. Ni de más, ni de menos. Nunca subestimes el don del cálculo. Lo ideal es cocinar exactamente lo que se vaya a comer: no de más ni de menos. Claro que puedes contemplar la porción que vas a llevarte al trabajo al día siguiente, pero conviene evitar esas sobras sin destino, que se atesoran en la heladera durante días hasta que algún miembro de la familia se decide a tirarlas.
  5. Usá (bien) ese compartimiento que está arriba de tu heladera. En el caso de que no poseas el don que mencionado arriba, puedes guardar tus sobras en el freezer. Si directamente haces comida para congelar o compras carne con esa intención, guárdalas con separadores para que después puedas descongelar solo la porción que vas a consumir.
  6. Aprovecha el 100% de tus frutas y verduras. En general, cuando se cocina no se aprovecha todo lo que el alimento tiene para dar. Ante la primera duda, los tallos, las semillas y las hojas de las verduras, las hortalizas y las legumbres -que son comestibles- terminan en la basura. En lugar de tirarlas, busca recetas en Internet y prepara algo rico.
  7. Separa la basura. Si empiezas a separar tus residuos entre orgánicos e inorgánicos, no solo vas a estar ayudando al medio ambiente sino que también vas a tomar conciencia sobre la cantidad de alimentos que estás desperdiciando. Acá vas a encontrar información sobre qué hace el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con los residuos.
  8. Dígale sí a pedir para llevar. Basta de estúpidos prejuicios sobre la bolsita para llevar. Si te sirven una porción enorme en un restaurante y te la terminas sin hambre, estás haciendo mal a tu organismo. Si la dejas en el plato, estás haciendo mal al medio ambiente. Solo para que lo sepas: esa comida termina en el tacho de basura. Mejor pide tu comida para llevar y almuerza bien al día siguiente.
  9. Composta. Muchas veces, no queda otra que tirar la comida, pero aun en ese caso puedes hacer algo. A nivel individual, el compostaje doméstico -que sirve luego como abono para la tierra- puede desviar potencialmente hasta 150 kg de residuos de alimentos por hogar al año.



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