Las canas durante mucho tiempo se ha asociado con el exceso de estrés y el envejecimiento, pero ¿de verdad estos factores pueden cambiar el color de nuestro cabello?
La respuesta es un poco complicada. Mientras que el estrés sin duda puede hacer una marca física en nuestros cuerpos, cuando se trata de envejecimiento, los científicos aún averiguan cuál es su causa, y la investigación asegura que existen muchos factores que influyen en la cantidad de canas en la parte superior de tu cabeza.
Nuestro cabello obtiene su color de células conocidas como melanocitos, que se suman a las hebras de pigmento siendo empujadas hacia arriba a través del cuero cabelludo por órganos minúsculos conocidos como folículos pilosos. Lo que sucede cuando envejecemos es que los melanocitos se debilitan y mueren, lo que significa que nuestros pelo ya no recibe el mismo "trabajo de pintura”.
Este daño se denomina estrés oxidativo, y ocurre en todas las células de nuestro cuerpo como una parte natural del proceso de envejecimiento, no a causa de la tensión.
Cuando nuestros cuerpos envejecen y ya no pueden combatir determinados tipos de moléculas dañinas tan eficazmente como lo hacen en nuestros 20 y 30 años, el estrés oxidativo entra en acción, y nuestro cabello puede mostrar los efectos.
Y mientras que ataques severos de estrés se han conectado al estrés oxidativo en el pasado, la evidencia de un vínculo no es particularmente fuerte, así que probablemente las situaciones más estresantes no causarán directamente en cambio de color en tu cabellera.
“El estrés causa la pérdida del cabello," afirmó Miri Seiberg del Instituto Mundial de Dermatología en la Florida.
Por otra parte este año, los científicos en el Reino Unido identificaron un gen llamado IRF4 que está vinculado a la canas, lo asegura que algunos de nosotros estamos más predispuestos a tener el pelo gris que otros. Pero el equipo hizo hincapié en que hay una serie de otros factores ambientales involucrados.
Esos factores incluyen el tabaquismo, la exposición a la contaminación del aire, y una mala alimentación. Y es probablemente una buena idea es relajarse demasiado ... por si acaso.
El sexo es una necesidad biológica tanto de hombres como de mujeres. En todas sus formas es una actividad placentera y divertida que causa sensación de bienestar a nivel físico y mental.
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En las relaciones de pareja es uno de los componentes básicos pues, además de fortalecer los lazos amorosos, también aumenta la confianza, la pasión y otras cualidades que permiten disfrutar al máximo esta experiencia.
No obstante, en ocasiones se descuida o se deja caer en la rutina por la falta de tiempo, el estilo de vida agitado o el estrés.
Lo que muy pocos saben es que su práctica frecuente no solo es esencial para la vida en pareja, sino que tiene otros impactos positivos en la salud general de todo el cuerpo.
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Para que no dudes en disfrutarlo cada día en cualquier momento y lugar, a continuación queremos compartir esos 10 beneficios que obtendrás gracias al sexo.
1. Reduce el estrés
¡Tener estrés no es una excusa! Para que lo sepas, a través de las relaciones sexuales se eleva la segregación de serotonina, también conocida como la hormona de la felicidad.
Este puede ser un sencillo remedio para acabar con la tensión emocional y física, incluso en horas posteriores a su práctica.
2. Fortalece el sistema inmunológico
Las personas que tienen una vida sexual activa tienen menos riesgo de contraer enfermedades o infecciones virales.
Hacerlo mínimo dos veces por semana incrementa la presencia de ciertos anticuerpos que se encargan de inhibir la acción de los agentes extraños que entran en el organismo.
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Eso sí, este debe ser un complemento a la dieta y las vacunas, que son dos claves para mantener una adecuada respuesta inmunológica.
3. Protege la salud cardíaca
Para proteger la salud cardíaca es esencial adoptar buenos hábitos como, por ejemplo, una alimentación balanceada.
Sin embargo, algo tan simple y placentero como una buena sesión de sexo tiene un impacto positivo porque:
Reduce la presión arterial alta.
Activa la circulación sanguínea.
Funciona como ejercicio cardiovascular.
Además, justo en la fase de excitación sexual, en el organismo aumenta la segregación de testosterona y DHEA (dehidroepiandrosterona), que protegen el músculo cardíaco.
4. Ayuda a estar en forma
¡Así es! El sexo cuenta como actividad física y es perfecto para estar en forma y quemar calorías. Si bien se debe complementar con otros ejercicios, ponerlo en práctica contribuye a obtener mejores resultados.
En 10 minutos se logran consumir hasta 50 calorías, mientras que en 20 o 30 se alcanzan las 150. Eso sí, no se vale permanecer quietos. Las posiciones y sus dificultades aumentan el gasto energético.
5. Mitiga el dolor y las migrañas
Durante el coito en el organismo se movilizan cantidades significativas de óxido nítrico, una sustancia que mejora la circulación periférica para calmar las migrañas relacionadas con alguna dificultad vascular.
Por otro lado, durante las relaciones se liberan grandes cantidades de endorfinas y oxitocinas que reducen dolores ginecológicos, musculares y articulares.
6. Mejora la memoria
Al estimular la producción de neuronas durante la edad adulta, tiene un impacto positivo en la conservación de la memoria y la prevención del deterioro cognitivo.
7. Rejuvenece
Los hombres que tienen mínimo dos orgasmos a la semana tienen menos probabilidades de morir en edades jóvenes en comparación con aquellos que no tienen ningún tipo de actividad sexual.
A nivel general, este hábito reduce la concentración de toxinas en la sangre y los tejidos, lo que previene el envejecimiento celular.
8. Favorece el sueño
¿Estás teniendo problemas para dormir? Quizá todo lo que necesitas es mantener relaciones sexuales.
A través de estas se incrementa la producción de hormonas como la oxitocina y la melatonina, esenciales para tener una buena calidad de sueño.
9. Reduce la sequedad vaginal
Las mujeres que luchan contra la sequedad vaginal suelen adquirir en el mercado algún tipo de lubricante que les permita aliviar la irritación y comezón en la vulva.
Sin embargo, mantener relaciones sexuales puede ser más que suficiente para conseguir lubricarla naturalmente, en especial si se prolongan los juegos preliminares.
Los besos, las caricias y los juegos previos a la penetración aumentan la excitación y con ello la vagina se lubrica para prepararse para el coito.
10. Mejora la autoestima
En el sexo se puede demostrar al máximo el deseo, el amor y otros sentimientos que aumentan la autoestima al 100%.
Sentir que se complace a la pareja y al mismo tiempo notar como esta se va excitando incrementa la confianza y seguridad propia.
¿Sientes que estás descuidando este aspecto con tu pareja? Anímate a innovar, potencia la comunicación y no dudes en comentarle todas esas fantasías que se te ocurren. A los dos os hará muy bien y os servirá para potenciar vuestros vínculos sentimentales.
Muchas investigaciones aseguran que las hormonas del estrés están relacionadas con la capacidad de aprendizaje y la retención de información.
Cuando se mantiene en niveles razonables, el cortisol (la 'hormona del estrés') ayuda a enfocar la mente en una tarea y mejora la memoria a corto plazo (como empollar poco antes de un examen).
Te hace menos vulnerable a la gripe Vairas investigaciones aseguran que estar estresado puede ayudar a ser menos vulnerables a enfermedades como la gripe. Al parecer, estar preocupados por algo le permite al sistema inmune saber que necesitas su ayuda para superar lo que te preocupa.
En un estudio realizado en ratas en 2012 por el Instituto Stanford, probaron a sacar sangre a ratones estresados y, posteriormente, extraerla cuando no lo estaban. Las primeras muestras revelaban que grandes cantidades de células inmunes habían sido liberadas por las glándulas suprarrenales.
Es motivador Un poco de estrés puede ser la zanahoria perfecta para terminar una tarea y ser más eficiente y creativo.
Según explicaba el Dr. Kerry McGonigal de la Universidad de Stanford, "todo depende de cómo lo veas. Si crees que es algo positivo, el estrés te ayudará y se convertirá en una motivación".
Tus hijos serán más inteligentes Un estudio de la Escuela Bloomberg de Salud Pública en 2006 encontró que el estrés materno leve podría ayudar a los niños a madurar más rápido. De los niños evaluados, aquellos cuya madre había estado más estresada durante el embarazo, mostraban mayores habilidades de desarrollo que aquellos en los que su progenitora había estado relajada.
Te hace más fuerte Tanto para pequeños como para mayores, algo de estrés puede ser de gran ayuda. El "estrés positivo" que produce un nuevo trabajo, el primer día de escuela, conocer gente nueva, hablar en público... nos ayuda a no cometer errores y a no aceptar riesgos que sean perjudiciales para nosotros.
Según una encuesta de 2012 realizada por los psicólogos de la Universidad de Buffalo con 2400 personas, aquellas personas que habían pasado por más ansiedad o estrés estaban mejor adaptadas a los que no se habían enfrentado a experiencias adversas de vida.
Hoy en día es muy común estar apurado, en realidad pensamos que el tiempo no nos alcanza al final del día. Despertamos y de un momento a otro, ya se nos hizo tarde para desayunar, entonces salimos hacia el trabajo y hay tanto tráfico que una hora no es suficiente. ¿Te suena familiar?
Al final del día ¿qué podría pasar por tener un poco de estrés?
Escuchas ruidos que nadie más escucha El estudio publicado en BMC Public Health, asegura que las personas que estaban preocupados por ser despedidos o trasladados a otro puesto de trabajo eran más propensos a reportar el “tinnitus” que se demuestra con un simple zumbido de oídos. Otras causas posibles son: acumulación de cerumen, ruidos muy fuertes y la pérdida de audición relacionada con la edad.
Te enfermas constantemente Tu sistema inmune se debilita cuando estás estresado, dejándote sin capacidad de defenderte de cualquier virus. En un estudio publicado, en la Academia Nacional de Ciencias, afirmó que las personas son dos veces más propensas a enfermarse después de estar expuesto al frío común.
Tienes una relación con el baño Las cosas pueden dejar de moverse porque tu cuerpo está desviando la energía a los órganos , afirmó David Spiegel, MD, director del Centro de Estrés y la Salud en la Escuela de Medicina de Stanford. La investigación sugiere que la diarrea puede ser desencadenada por la respuesta a una sustancia química llamada CRF que el cerebro libera bajo estrés (el colon está lleno de receptores de CRF).
Haces cosas raras mientras duermes Es raro, y sólo ocurrirá bajo casos de estrés extremo, pero las parasomnias (eventos anormales como el sonambulismo, la alimentación del sueño y terrores nocturnos) debido al estrés, suceden, aclaró Rajita Sinha, directora del Yale Stress Center. Lo que sucede es que el sistema nervioso simpático siempre está en alerta.
Tu periodo es insoportable Un estudio publicado en la Revista de Salud de la Mujer, explica cómo tu cuerpo estresado está derramando sustancias químicas que ayudan a tomar acción y marcar abajo la producción de los que alivie su angustia. Eso significa que se sentirá el dolor más agudo, incluyendo las molestias de su ciclo menstrual. Las mujeres con los niveles más altos de estrés percibido informaron síntomas más severos, incluyendo calambres y el dolor, durante sus períodos.
Tras un día agotador de trabajo, las tácticas que utilizamos para reducir ese estrés acumulado y relajarnos pueden ser de lo más variopintas: ir al gimnasio, abrir una botella de vino, ver nuestra serie favorita, sacar a pasear a nuestra mascota... Ahora, un nuevo estudio de la Escuela de Psicología de la Universidad Estatal de Florida (EE.UU.) ha añadido uno más: fregar los platos.
Lavar los platos es una actitud consciente en la que centrar nuestra atención en la calidez del agua, el tacto de los platos o vasos y el olor del jabón que utilizamos, puede desencadenar un estado de ánimo positivo. Esta es la conclusión del experimento que llevaron a cabo con 51 estudiantes universitarios a los que se pidió que lavaran los platos a lo largo de un día.
“Estaba particularmente interesado en cómo las actividades cotidianas de la vida podrían utilizarse para promover un estado consciente y, por tanto, aumentar la sensación general de bienestar”, explica Adam Hanley, coautor del estudio.
Los participantes fueron divididos en dos grupos: al primer grupo se le pidió que leyera un pasaje descriptivo sobre cómo fregar los platos antes de hacerlo y al otro grupo se le pidió que leyera un texto descriptivo en el que la clave se centraba en importancia de concentrase en la tarea de lavar los platos. Tras evaluar su estado de atención tras la tarea, el grupo que se había centrado (y concentrado) en lavar los platos y lo que rodeaba a esa tarea experimentó un estado mental más positivo que el grupo de control: una reducción del 27% del nerviosismo y un aumento del 25% de la inspiración.
Los investigadores están convencidos de que la atención plena a esta actividad nos obliga a omitir pensamientos negativos o de distracción para permitir traer al plano actual los sentimientos del momento presente. Esto hace que disminuya nuestro nivel de ansiedad y estrés -reduce el riesgo de depresión- y además contribuye a mejorar la calidad del sueño.
El estudio ha sido publicado en la revista Mindfulness.
Ya sabescomo es el estrés: El sol se levanta; tú también. Tu hijo recuerda de repente que necesita pastelitos para la fiesta de la escuela. El perro ha vuelto a enfermar. Tu esposo/a se va a trabajar después de una riña antes del desayuno sobre las finanzas. Sales para el trabajo, y el tráfico es espantoso, ¿debemos seguir?
Se acelera el pulso y uno se pregunta si este es el momento en que su cabeza realmente explota. Sintiendo la sobrecarga de ansiedad, su cuerpo está movilizando para hacer frente a la amenaza.
Pero esto es lo que debes saber: Estudios recientes han sugerido seis nuevos reductores de estrés.
1 Más besos espontáneos Un estudio reciente demostró que 2,000 parejas que se besan sólo durante el acto sexual son ocho veces más propensos a reportar que sufren de estrés y depresión que los que con frecuencia besan. El líder del estudio Laura Berman, Ph.D., profesora en Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, explica por qué: "Besar alivia el estrés mediante la creación de un sentido de conexión, que libera endorfinas, las sustancias químicas que contrarrestan el estrés y la depresión ". 2 Abraza Investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill han descubierto recientemente que los abrazos pueden mensurable reducir el estrés.
3 Discute menos Se ha llegado a la conclusión en una serie de estudios confirmados: Cuando las parejas casadas argumentan, los hombres son más propensos a retirarse y esto frustra sus esposas. También revelaron algo no tan obvio. La forma en que una mujer se ocupa de la frustración durante argumentos hostiles puede afectar sensiblemente la carga de estrés, y por lo tanto su salud física. Consejo: Concéntrate más en el tema de olvidar y de no desquitarte.
4 Pon el agua a hervir El té es la bebida más popular del mundo (después del agua). En un estudio, científicos de la Universidad College de Londres, aseguran que las personas que beben té negro cuatro veces al día durante seis semanas tienen niveles más bajos de cortisol después de una tarea estresante que los que bebían una bebida de frutas con cafeína. La investigación también muestra que una sustancia en las hojas de té verde, L-teanina, puede cambiar la actividad de las ondas cerebrales disminuyendo la ansiedad.
5 Olvida tu teléfono Un estudio hecho en el Estado de Nueva York, afirma que los teléfonos celulares y localizadores son responsables del estrés.
6 Reflexiona sobre lo que valoras Investigadores de la Universidad de California, en Los Ángeles, pidieron a 85 personas completar un cuestionario que clasificaba sus valores a partir de lo que más importa a lo que importa menos. Las personas que se habían reflejado en sus valores más preciados tuvieron una respuesta de estrés más bajos que los que habían discutido asuntos que no significan mucho.
Así que en una situación estresante, piensa en las personas que son importantes para ti, y cómo has sido un buen compañero, madre, hija, hermana o amiga.
¿Qué es lo que te provoca más estrés? Según la Asociación Americana de Psicología, identificar qué situaciones son las que nos crean más estrés es esencial para poder combatirlo. Una forma idónea de hacerlo es apuntar en la agenda, nuestros pensamientos y reacciones ante las situaciones de cada día. Por ejemplo, si acabaste alzando la voz en una discusión personal o laboral. Encontrar patrones entre lo que nos estresa y lo que no, nos puede ayudar a saber cómo combatirlo o cómo reaccionar ante ellos.
Reaccionar de forma positiva Muchas personas luchan contra el estrés atiborrándose de comida rápida o incluso de alcohol para conseguir un poco de paz y tranquilidad ante tanta situación de estrés. Pues bien, la Asociación Americana de Psicología recomienda combatirlo con opciones más saludables como puede ser el ejercicio, ya sea a un nivel más sosegado, como el yoga, o a un nivel más intenso como el spinning o el aerobic. Otra de las formas de luchar contra el estrés diario es sacar tiempo para hacer las cosas que más nos gustan como leer un libro, ver una película o pasar un rato jugando videojuegos.
Poner límites La Asociación Americana de Psicología expone que establecer unos límites entre la vida personal y laboral es muy necesario. Las actuales tecnologías nos dan la posibilidad de estar disponibles tanto para unos como para otros las 24 horas del día y eso solo puede crearnos angustia y estrés. Ponernos unos límites como no consultar el correo del trabajo desde casa o poner el teléfono en silencio a partir de determinada hora nos ayudará a combatir el estrés motivado por el trabajo.
Descansar Los efectos del estrés y el cansancio laboral no harán sino ponernos obstáculos en el desempeño de nuestro trabajo; por tanto, según la Asociación Americana de Psicología, es necesario tomarnos un tiempo para descansar. “Desconectar” del trabajo cuando nos encontramos fuera de la oficina es requisito imprescindible para que nuestro estrés no se vuelva crónico y para que rindamos mucho mejor en el trabajo. Para ello, puedes intentar técnicas de relajación como la meditación que ayudan a liberar el estrés.
Hablar con el jefeNo hablamos de un aumento de sueldo sino de crear un ambiente positivo de trabajo que promueva el bienestar de todos. Hablar con el jefe puede ayudarnos a controlar situaciones de estrés que obstaculizan el desempeño adecuado de tu trabajo como por ejemplo, saber qué es lo que se espera de nosotros exactamente, establecer tareas que supongan un reto o hacer cambios físicos en la zona de trabajo para reducir las tensiones y hacerlo más confortable, según explica la Asociación Americana de Psicología.
Conseguir apoyo externo Abrir nuestras miras es indispensable para no sentirnos sobrepasados. Contar con el apoyo de la familia o incluso de amigos puede ayudarte a manejar el estrés diario provocado por el trabajo. La Asociación Americana de Psicología explica que si es necesario, podemos acudir al programa de prevención de riesgos laborales en el que se incluirá con seguridad un protocolo de actuación sobre el estrés laboral.
Un nuevo estudio de Pew Research Center descubrió que las personas que usan las redes sociales tienen niveles de estrés diferentes que las que no los usan.
Según publica la revista Elle, los investigadores encuestaron a 1.801 adultos a través del teléfono en Estados Unidos y consultaron sobre cuán estresados estaban en su vida y cuánto usaban las redes sociales.
Las mujeres manifestaron estar más estresadas que los hombres, pero aquellas que son usuarias intensas de Twitter, email y compartir fotos se sentían menos estresadas que las mujeres que no lo hacían. La diferencia no existe entre los hombres y los investigadores piensan que eso sucede porque hombres y mujeres no usan las redes de la misma manera.
“El uso de estos medios reemplaza actividades o les permite a las mujeres reorganizar sus actividades que de otra manera sería más estresante”, plantean los autores del estudio.
De acuerdo con el estudio la ansiedad que podés sentir al compararte con las vidas de tus amigos a través de Instagram son paliadas por los beneficios sociales de permanecer conectados, ya que las personas que usan las redes sienten que tienen un sistema de soporte mayor y eso es una gran ayuda psicológica.
De todos modos se debe tener cuidado con el uso, ya que existe “el costo de la importancia” que tiene que ver con conocer más los eventos estresantes que les suceden a otras personas a través de las redes sociales y que te estresan más.
Facebook tiene una gran culpa en ese fenómeno, ya que es la red social donde las personas postean sobre sus problemas y conflictos. Así que si querés desestresarte, mirá Instagram y prestale menos atención al timeline de Facebook.