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El gesto del pulgar hacia arriba para expresar que algo está bien no lo inventaron los romanos. Ni tampoco los creadores de Facebook.

Cualquier película de gladiadores romanos que se precie incluye la escena obligada del combate en el Coliseo, donde el corpulento soberano, hastiado, sella el destino del guerrero vencido mediante el gesto del pulgar hacia abajo. La multitud, con sus pulgares, aconsejaba al rey; en las películas, al menos, la muerte era la regla, aunque tal vez el público estaba predispuesto por la musiquita premonitoria de la banda sonora.

Mucha gente supone que el gesto moderno del pulgar hacia arriba se originó en ese significado afirmativo de la época romana. Nada de eso. En su libro Gestures (Gestos), Desmond Morris explica que los romanos expresaban su aprobación por el gladiador vencido no con la señal de los pulgares hacia arriba, sino con los pulgares escondidos. Cuando la multitud quería que el gladiador victorioso ultimara al vencido, extendían los pulgares, lo que según la teoría de Morris era una imitación del acto de apuñalar al caído.

Si Roma hubiese sido la cuna del gesto del pulgar hacia arriba, podría esperarse que ese gesto fuese ahora muy popular en esos lugares; pero Italia (seguida de Grecia) es el país europeo que menos otorga ese significado positivo. En muchas partes del sur de Italia y de Grecia, el gesto con el pulgar hacia arriba es un insulto de carácter sexual más que una señal de aprobación. Lo más probable es que el gesto se originara en algún otro lugar.

Si la derivación de la antigua Roma quedó desacreditada, ¿por qué usamos el gesto del pulgar hacia arriba para indicar “todo bien”? La evidencia histórica, como ocurre con la mayoría de los gestos, es oscura y contradictoria. Morris y otras fuentes creen que el motivo predominante es que la cultura occidental tiende a asociar los movimientos hacia arriba con sentimientos positivos y optimistas, y los movimientos hacia abajo, con emociones negativas y de pesimismo. Es evidente que cualquier dedo que apunte hacia arriba señala al cielo. En la década de 1970, el gesto del índice extendido hacia arriba se convirtió en el símbolo de los cristianos fundamentalistas. Ese dedo solitario no sólo indicaba “un Dios” y “un camino”, sino el lugar donde Dios reside y donde el buen cristiano podría llegar algún día.

Puede ser que se haya elegido el pulgar como el dedo para levantar porque es el dedo que más fácilmente se separa de los demás. Si intentás levantar el índice y retraer los otros dedos, verás por qué el pulgar fue la opción más lógica.





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Cuando don Osmundo nació, ya vino al mundo con una singular característica: su ansia por la comida. Se agarraba al pecho de su madre con codicia, como si aquella fuera la última leche que iba a tomar en su corta vida. Según iba creciendo, lejos de moderarse, esa hambre voraz se hizo cada vez más intensa. No comía, devoraba. Apenas masticaba los alimentos y se servía las viandas en el plato hasta que rebosaba. Era realmente desagradable verle comer. Así que don Osmundo desconocía qué era aquello de una cena en familia o con amigos. Siempre comía solo. Pero no le importaba demasiado.

Cierto día, llegó a él la noticia de la apertura de un nuevo restaurante en la ciudad. No era uno cualquiera: aquel estaba regentado por el chef de moda en todos los circuitos gastronómicos mundiales y prometía una experiencia única en lo que a buena cocina se refería. Mil veces trató de reservar mesa en él y mil veces la respuesta fue no. Hasta el famoso cocinero había llegado la desagradable fama de comedor compulsivo que tenía don Osmundo. Pero cuando el voraz cliente se presentó en la puerta del local y ofreció al cocinero una suma indecente de dinero por cerrar el restaurante solo para él aquel día, se acabaron las negativas.

Los platos salían de uno en uno de la cocina humeantes, deliciosos, delicadamente presentados para alimentar todos los sentidos. Pero don Osmundo no se andaba con sutilezas y los engullía sin apenas respirar. Tanto comió que cuando llegó a su casa se rozó con la esquina puntiaguda de una mesa y explotó. Cuentan los testigos que las vísceras de don Osmundo, aún voraces, seguían comiendo el papel pintado de las paredes que ahora las sustentaban.

El relato de hoy es algo gore, lo reconozco. Pero ojalá sirva para ilustrar hasta qué punto abusamos del uso del gerundio y nos provoque el mismo hartazgo. Un uso que, en la mayoría de las situaciones, es erróneo.

El gerundio debe reservarse para expresar acciones simultáneas o cuando una es inmediatamente anterior a la otra. Sin embargo, no dejamos de ver cosas como «La avioneta se estrelló muriendo todos sus ocupantes» o «Estudió en Madrid yendo después a Oxford». Es lo que se conoce como gerundio de posteridad y su uso es incorrecto.

Tampoco es correcto el modo en que la Administración usa este tiempo verbal haciéndolo funcionar como un adjetivo: «el reglamento prohibiendo el consumo de tabaco» o «el acuerdo estableciendo el reparto de escaños». ¡Qué rimbombante! Lo correcto sería: «el reglamento que prohíbe» o «el acuerdo que establece». No es tan complicado, ¿no? Y así nos entendemos todos.

Este postureo también es típico de los anuncios de empleo: «Se busca auxiliar administrativo hablando inglés y alemán». Menudo loro, todo el día rajando. ¿No es mejor alguien que hable esos dos idiomas, y dejemos al gerundio descansar?

Conviene también evitar lo que se conoce como gerundio partitivo: «Se celebraron varios actos, siendo el principal la entrega de premios». La solución es fácil: sustituir ese siendo por una conjunción y ya está: «Se celebraron varios actos, y el principal fue la entrega de premios». 

Un consejo: para hacer alarde de un lenguaje culto, no hace falta tanto gerundio. 




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Teorías sobre la viscosidad, trabajos sobre luz y óptica, sus leyes sobre la dinámica… Sin olvidar, cómo no, la gravitación universal. Isaac Newton es uno de los científicos más importantes de la historia de la humanidad. Hay un antes y un después de sus investigaciones. Una manzana cambió nuestra visión del mundo. Y por si esto fuera poco, el británico también intentó construir su propio idioma. Sin embargo se quedó en eso, en un intento, y decidió dedicarse a trabajos más fructíferos.

Cuado Newton estaba estudiando en la Universidad de Cambridge, dedicó parte de sus esfuerzos a crear una lengua universal que pudiera servir para todo el planeta y se rigiera por unos criterios que él consideraba lógicos. Newton pensaba que cuando aprendíamos el léxico o las normas de un nuevo idioma (o incluso del propio) no sabíamos por qué una palabra sonaba o se escribía de una determinada manera. Es decir, si tomamos una palabra como ‘manzana’, y suponiendo que no la conociéramos previamente, no hay nada en sus letras, sonidos o secuencia de estos que nos haga saber inmediatamente que se trata de una fruta, de algo para comer o de una cosa que tiene piel.

Así, la propuesta de Newton era que las palabras estuvieran ordenadas por categorías, de tal manera que aprendiendo las categorías sabríamos a qué palabra pertenece cada una de ellas cuando intentamos aprenderla. Su teoría decía así: “Hagamos que los nombres del mismo tipo de cosas empiecen con la misma letra”. De este modo, imaginemos que se decide que todas las frutas comienzan por la letra a. Ahora oímos la palabra ‘agnar’ (atribuible a ‘manzana’); no tenemos ni idea de lo que es, pero algo tenemos claro: se trata de una fruta.

En conclusión, las palabras tendrían su significado marcado por el orden de las diferentes letras que la formaran. Incluso, los prefijos y los sufijos modificarían aquel. Newton dio mucha importancia a estos. Por ejemplo: supongamos que la palabra para temperatura es ‘tor’. ¿Cómo podemos decir si una temperatura es alta, baja, fría, caliente, helada…? Echando mano de prefijos con significado: diríamos ‘owtor’ al hablar de un mes de agosto en Sevilla, porque querríamos decir que es ‘extremadamente caluroso’. En cambio, si visitamos a los pingüinos de la Antártida, probablemente diríamos que vamos a tener una temperatura ‘oytor’ o ‘muy fría’. En medio, otras muchas palabras: ‘awtor’ sería bastante caliente, ‘etor’ haría referencia a tibio o cálido…

No era la primera vez que alguien había intentado crear un lenguaje universal: había trabajos anteriores que se construyeron con símbolos, números o letras. Por otra parte, Newton sabía que llevar a cabo su idea costaría de mucho trabajo y esfuerzo, ya que llegar a tal grado de precisión no sería fácil. Finalmente, desechó su idea y se puso a trabajar en otros campos por los que todos lo reconocemos ahora.

Habría que esperar más de dos siglos para que la idea de un idioma universal tuviera más aceptación entre la población: el esperanto rescataba, basándose en raíces del latín y de otros idiomas, la idea de una lengua que todos los humanos pudieran hablar de forma igual y así eliminar la torre de Babel actual. A pesar de que la idea tampoco fructificó, hoy todavía son muchos los que aprenden y hablan esta lengua, gracias a las virtudes de internet.

Newton abandonó sus intenciones, pero en aquella época hubo otros valientes que sí decidieron seguir adelante. Fue el caso de John Wilkins, uno de los miembros fundadores de la Royal Society. Wilkins sí dedicó su vida entera a este trabajo y llegó a publicar un diccionario de más de 600 páginas con sus propuestas. En él, almacenaba todo el conocimiento universal en 40 categorías que se podían dividir en diferencias y luego estas en especies. Cada categoría tenía asignadas una sílaba de dos letras; cada diferencia, una consonante, y cada especie, una vocal.

De este modo, ‘de’ sería un elemento; ‘deb’, el fuego (el primero de los elementos), y ‘deba’ sería una llama (o lo que es lo mismo, una parte del fuego, que está dentro de los elementos). La propuesta recibió algún aplauso en su época, allá por 1668, pero pocos la utilizaron. Por otra parte, la propuesta de Wilkins pretendía abarcar todo el universo… que no es finito, precisamente. Además, habría que poner de acuerdo en lo básico a muchos seres humanos: ¿qué es el universo? ¿Qué son los elementos?

Aun así, este idioma siguió dando de que hablar. En el siglo XX, escritores como Umberto Eco y Jorge Luis Borges lo reseñaron. El argentino dijo de él: “Notoriamente no hay clasificación del universo que no sea arbitraria y conjetural. La razón es muy simple: no sabemos qué cosa es el universo. […] Cabe ir más lejos; cabe sospechar que no hay universo en el sentido orgánico unificador, que tiene esa ambiciosa palabra”. Los esfuerzos de Wilkins fueron grandes, pero resultaron en vano.

Wilkins quedó para los estudiosos y el esperanto para los más valientes. La idea de un idioma universal sigue en el aire si alguien la quiere retomar. Otra opción es hacer como Isaac Newton y dedicarse a otras labores. Tú eliges.





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De los casi 7000 idiomas que existen en el mundo, en Europa solo se hablan 230, mientras que en Asia se hablan más de 2000. En Papúa Nueva Guinea, un pequeño país de Oceanía con aproximadamente 3,9 millones de habitantes, se puede encontrar la mayor cantidad: 830 idiomas diferentes.

  • 1-Mandarín Chino mandarín es un conjunto de dialectos hablado fundamente en el norte, centro y suroeste de China. El chino mandarín es el idioma más hablado del planeta, ya que es la lengua nativa de más de 1000 millones de personas. Así como el indostánico, es un conjunto de dialectos utilizados fundamente en el norte, centro y suroeste de China. En números: tiene 873 millones de hablantes nativos. Y en total, 1.300 millones de personas lo habla.
  • 2-Indostánico También es conocido como hindustaní y más que un idioma unificado es un conjunto de dialectos que se hablan en la India y parte de Asia. Comprende lenguas como el hindi y el urdu, idiomas oficiales de la India y Pakistán, respectivamente. En números: este grupo de dialectos es hablado por 570 millones de personas nativas y tiene más de 970 millones de hablantes en el mundo.
  • 3-Español Es el idioma oficial de España, todos los países de América del Sur menos Brasil, Surinam y las Guayanas. También es utilizado en naciones de América Central y el Caribe, menos los países del Commonwealth. "Nuestra lengua es el patrimonio más potente que tenemos los países hispanohablantes", dijo Luis Eduardo Cortés, presidente de la Institución Ferial de Madrid (Ifema) En números: tiene 330 millones hablantes nativos y en total, 550 millones de personas lo hablan en el mundo.
  • 4-Inglés Es el idioma oficial de países como Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Australia, y otras naciones que lo adquirieron como lengua colonial. Es considerado un idioma casi universal, ya que se ha convertido en la segunda lengua de la mayoría de la población mundial. En números: cuenta con 328 millones de hablantes nativos y cerca de 1.800 millones de personas lo hablan en el mundo.
  • 5-Árabe Es el idioma oficial de todo el norte de África y Medio Oriente, además es segunda lengua en muchos países del continente africano y asiático. En números: tiene 232 millones de hablantes nativos y 260 en total en el mundo.
  • 6-Portugués Idioma oficial hablado principalmente en Brasil, Portugal, Angola, Cabo Verde, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Macao (China), Mozambique, Santo Tomé y Príncipe y Timor Oriental. En números: cuenta con 220 millones de hablantes nativos y más de 230 millones en el mundo
  • 7-Bengalí Es el idioma oficial de Bangladesh, y los estados indios de Bengala Occidental y Tripura. En números: tiene 203 millones de hablantes nativos y 253 millones en todo el mundo.
  • 8-Ruso Es la lengua oficial de Rusia, Bielorrusia, Kirguistán, Kazajistán, Abjasia y Osetia del Sur. Además, es muy utilizado en Ucrania y otros países de Europa Oriental. En números: tiene 145 millones de hablantes nativos y 130 millones en total en el mundo lo hablan.
  • 9-Japonés El idioma japonés o idioma naipón es de la familia de lenguas japónicas hablado principalmente en las islas del archipiélago de Japón. En números: cuenta con 126 millones de hablantes nativos y 130 millones de personas en total lo hablan en el mundo.
  • 10-Panyabí El panyabí es una lengua indoeuropea del subgrupo de las lenguas indoiranias y de la familia indoaria o índica, que se habla en la región de Punyab (entre India y Pakistán). En números: tiene 109 millones dehablantes nativos y 120 millones en total en el mundo.


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¿Qué califica a algo como kinky? Podría ser desde algo simple y directo, hasta algo completamente salvaje y, en ciertos casos, MUY atrevido. ¿Cuál te llama la atención? Porque aquí en EME estamos dispuestas a satisfacer TODOS los gustos ;)

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Bondage básico: Ustedes dirán: “¿qué trae EME con el bondage?” Y nada, realmente no es que le tenga preferencia, pero es una idea kinky que últimamente se ha vuelto muy popular… ¡y te lo estás perdiendo! Es tan simple como agarrar una bufanda, vendar a tu galán y atarlo a la cama. Puedes canalizar a tu dominatrix interior y hacer de las tuyas con su cuerpo. Ya si quieres intentar algo más rudo, puedes buscar otras ideas ;)

Jugar al doctor: Actúa como si fueras una paciente inocente que necesita la ayuda de un doctor. Hazle preguntas como “¿Me va a doler?” o “¿Me explica lo que hace?” para adoptar una actitud sumisa contra la dominante de tu galán. El role play ES una herramienta kinky, pero al igual que con el bondage, les brinda la opción de experimentar.

Un vibrador: Aquí hay algo que a TODO hombre le gustará: “verte tocarte a ti misma enfrente de él con un vibrador.” Y realmente no es muy necesario el vibrador, pero es una herramienta que más adelante pueden usar juntos o, en su defecto, por tu cuenta cuando estés sola. En caso de que decidan usarlo juntos, pueden usar posiciones como la de perrito que les permita utilizar el vibrador al mismo tiempo que tienen relaciones.

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Nalgadas: Primero lo primero: las nalgadas no tienen que doler. La meta aquí es involucrarse en un excitante juego de poder, no desahogarse después de un largo día de trabajo. Aún así, nunca está de más decirle a tu galán exactamente qué es lo que quieres, o podría pensar que está bien utilizar mayor fuerza de la que esperabas. Y si verdaderamente te llama la atención, puedes pedirle que lo haga sutilmente mientras estás arriba de él… no es que esté haciendo ALGO durante el sexo, así que puede usar sus manos sin problemas.

Hablar sucio: Hablar sucio es dejar ir TODAS las inhibiciones, así que entendemos que no quieras hacerlo desde el inicio. Y con hablar sucio no nos referimos a que digas palabras como ‘vagina’ o ‘pene’, sino de ser un poco más excitante y creativa con tu lenguaje. Puedes empezar describiendo lo que sientes o dando instrucciones eróticas, pero siempre recordando cuáles son los límites de pareja.

Fuente: Eme de mujer

El lenguaje es algo vivo. No es un conjunto de palabras estáticas que se combinan siempre del mismo modo, imperturbable, inamovible. No. El idioma es un ente activo que se adapta a su época, a su entorno y a sus hablantes para no morir como en su día hizo el latín, por mucho que la iglesia Católica se empeñe en tenerlo como su lengua oficial.

Es lógico que en ese proceso de adaptación continua, lo que un día empezó siendo una monumental metedura de pata y un error garrafal que hacía reír a más de un sabio, hoy haya calado tanto en el habla que esté totalmente aceptado por la norma.

Ejemplos hay muchos. Pero vamos a detenernos solo en cuatro. ¿Por qué? Quizá porque las vemos continuamente escritas o las oímos machaconamente en muchos medios de comunicación y todavía algún que otro amante de la lengua no tiene claro si son correctas o no. Aclaremos las dudas de una vez por todas.

A nivel de
«Cumbres a nivel regional», «debates a nivel de ministros»… ¿Cuántas veces hemos visto escrita y escuchado esta expresión? Se trata de un galicismo que hasta hace relativamente poco era mejor no utilizar. Sin embargo, hoy su uso está aceptado siempre y cuando lleve implícita la noción de ‘altura’, ‘categoría’ u ‘orden jerárquico’. Por tanto, las dos primeras serían correctas. Pero el Diccionario panhispánico de dudas, tal y como nos recuerda la Fundéu, no recomienda su uso en un lenguaje culto cuando significa ‘con respecto a’, ‘en’, ‘en el ámbito de’ o ‘entre’. Por tanto, cuando leamos o escuchemos en alguna conversación frases como «La tensión a nivel de (en el) vestuario es latente» o «La superstición reina a nivel de (entre) la población africana», remanguémonos diligentemente y demos una colleja sonora al autor de dichas frases.

En base a

El uso de esta locución está ya tan extendido que no podemos decir que sea incorrecta. Pero sigue siendo fea de narices. Si lo que queremos remarcar es que una cosa se hace basándose o fundamentándose en algo, ¿por qué no decirlo así? «En base a criterios jurídicos», sería mucho más bonito si lo escribiéramos «basándose en criterios jurídicos».  Así que dejémonos de bases, que de eso ya se encarga la OTAN, y volvámonos locos: ¿a que no hay narices de usar con base en, basándose en, en función de, sobre la base de… en su lugar? Este mundo es para valientes, no lo olvides.

Álgido
En el principio, ‘álgido’ significaba ‘frío’. Pero desde 1983, el Diccionario incluye una nueva acepción: «Dicho de un momento o de un período: Crítico o culminante, especialmente en algunos procesos orgánicos, físicos, políticos, sociales, etc.».

Sin embargo, y mira que ha llovido desde entonces, todavía hay algunos que se empeñan en decir que hablar de «el momento más álgido del debate» es un error. Para una cosa que decimos bien, no vamos a andar liándola.

Decimoprimero y decimosegundo
Si te ha estallado una neurona en el cerebro y temes estar sufriendo un desprendimiento de retina al leer estos dos ordinales, tenemos una buena y una mala noticia para ti. La buena es que tu habla pertenece al registro culto y eso denota mucho nivel. Por eso sabes que lo correcto en ese registro es undécimo y duodécimo. La mala, que la Academia ya ha aceptado esas dos formas. Tan correcto es decir que «El Madrid luchará por la Undécima», como que tal país es «el decimoprimer fabricante de coches del mundo». Eso sí, se aceptan dos escrituras: así, todo juntito y sin tilde (decimoprimero, decimosegundo); o por separado (décimo primero, décimo segundo), en cuyo caso habría que colocar la tilde donde corresponde.



Desde hace varios siglos, muchos colectivos han creado lenguas paralelas a su idioma materno, con el fin de comunicarse con otras personas afines sin que los demás los entendieran. Un ejemplo clásico es el de los criminales. Además, mendigos y otras personas fuera de las convenciones sociales o con un fuerte sentido de repulsa a la autoridad han recurrido también ha estos peculiares idiomas alternativos.

Así, se pueden llegar a dar situaciones confusas. Puede que, por ejemplo, una persona vaya por la calle y oiga una conversación entre dos personas. Escucha algo que no entiende: “Pásame la ‘facorra’”. ¿’Facorra’? ¿Qué es eso? No le suena en ninguno de los idiomas que conoce. Sigue adelante y escucha algo tan enigmático como lo anterior: “¿Has escondido tu ‘tarta de chocolate’ a ‘Penélope’?”. ¿Quién es Penélope y por qué le han escondido una tarta de chocolate? Probablemente, esa persona se haya cruzado con otras que renuncian a los idiomas conocidos y crean su propio vocabulario solo para despistar.

El mapa de estas ‘antilenguas’ es de lo más variado y va desde la barriada más pobre hasta el más anodino barrio de clase media de gran ciudad. En cualquier caso, si no somos capaz de entender las palabras unidas, probablemente no pertenezcamos a esa ‘antisociedad’. Lo único que se puede hacer es intentar penetrar en ella y convertirse en uno más de la familia.
Criminal

Para conocer el origen de estas nuevas y particulares lenguas hay que remontarse, al menos, hasta el siglo XVI, cuando un juez británico llamado Thomas Hartman ofrecía comida y dinero a todos los mendigos que pasaban por la puerta de su casa. Lo único que pedía a cambio era unas palabras. Si no, los llevaba a prisión.

Estas palabras formaban parte del ‘Thieves’ Cant’, algo así como “palabrería de ladrones”, el argot que utilizaban entonces los mendigos y los cacos ingleses para burlar al resto de la sociedad. Gracias a sus conversaciones con aquellos vagabundos, el juez Hartman pudo escribir un libro que recogiera todo ese vocabulario. Tras él, muchos otros autores se dedicaron a investigar aquellos y otros vocablos igual de retorcidos e intrigantes. Junto a ello, informaban sobre la estructura interna de los grupos de mendigos.

La influencia de estas jergas llegan hasta nuestros días: en 2009 se supo que los presos de una cárcel inglesa usaban un viejo argot isabelino para comunicarse entre sí, algo que los guardias no habían sido capaces de descifrar. ¿De verdad era inglés? Con el tiempo, descubrieron que, por ejemplo, ‘inick’ hacía referencia a un teléfono o a la SIM de un móvil, objetos muy codiciados allí dentro. En el Ministerio de Justicia pidieron una mayor vigilancia en las prisiones.

En Nueva Zelanda también existe una ‘antilengua’: el ‘boobslang’. Un estudio para recoger todo el vocabulario que lo forma registró más de 3.000 acepciones en 200 páginas. Allí, un ‘beso de buenas noches’ no es una caricia precisamente, sino un puñetazo para dejarte KO, así que cuidado si algún delincuente se pone un poco cariñoso.

Fue en los años 70 del siglo XX cuando un lingüista británico, Michael Halliday, acuñó el término ‘anti-language’ (antiidioma) para hablar de esas palabras a los márgenes de la sociedad. En ocasiones, los términos son totalmente inventados; en otras, se trata de palabras o expresiones que ya existen pero a las que se les da un giro metafórico, y en otras, un simple cambio de letras o adición de sílabas en vocablos ya existentes.

Los ‘antiidiomas’ que sí deberías conocer
No obstante, no solo los malos deciden rebelarse contra el idioma y crear su propia especialidad. También lo hacen aquellos colectivos que tienen que esconderse por miedo, como hicieron los homosexuales británicos a comienzos del siglo XX con la lengua Polari: echar un ‘vada’ al ‘bona aomi’ era echar un vistazo a un hombre guapo con el que te cruzabas. Si decías esto a otro hombre y él te entendía, quedaba claro que ambos eran homosexuales, sin necesidad de exponerse. 

Las antilenguas también saltaron a la literatura: solo hay que recordar el lenguaje Nadsat que hablaba el protagonista de ‘La naranja mecánica’, la novela de Anthony Burgess llevada al cine por Stanley Kubrick.

Incluso en España hay antiidiomas que pueden provocar más de un dolor de cabeza. Es el caso del batallete en Orense. Creado por los numerosos afiladores de la provincia hace décadas, muchos de sus términos han pasado al habla de las zonas rurales. Así, cuando alguien va a misa, puede decir que va a la ‘berxena’ o iglesia. Y si en un bar un cliente pide un ‘cafurrio’ es que querrá tomarse un café.

En cambio en la localidad de Cantalejo, en Segovia, triunfa la gacería, un lenguaje que inventaron los mercaderes de ganado hace mucho tiempo y con el que se defienden muchos de los vecinos de esta localidad de 3.000 habitantes. Allí, las ‘monchetas’ son las alubias que te comes un frío día de invierno, que puedes acompañar con ‘triunfas’ o papas. 

Por lo tanto, si alguien quiere triunfar (nunca mejor dicho) con los ‘briqueros’ (o lo que es lo mismo, con un oriundo de Cantalejo), que intente aprender su lengua. La de los ladrones ingleses no es necesaria. Podemos vivir sin saber qué significa “¿has escondido tu tarta de chocolate a Penélope?”.




Acelera su envejecimiento y la capacidad para tomar decisiones y resolver problemas.
El tabaco daña zonas asociadas a la memoria, la atención, el lenguaje y la conciencia.
Son las conclusiones extraidas de una investigación realizada sobre hombres y mujeres de una edad media de 73 años, la mitad de los cuales eran fumadores o antiguos fumadores.

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Fumar acelera el proceso de envejecimiento del cerebro y puede empeorar la capacidad para tomar decisiones y resolver problemas, según un estudio publicado esta semana en la revista Molecular Psychiatry.

Investigadores de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) han analizado datos de resonancias magnéticas de 504 hombres y mujeres de una edad media de 73 años, la mitad de los cuales eran fumadores o antiguos fumadores.

El examen de esas pruebas muestra cómo la corteza cerebral de los fumadores perdió parte de su grosor a un ritmo mayor que en aquellas personas que evitaron el tabaco durante toda su vida.

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La zona dañada es una región del cerebro ligada a funciones básicas de la mente humana como la memoria, la atención, el lenguaje y la conciencia.

El estudio sugiere que dejar de fumar podría permitir a la corteza cerebral recuperar algo de su tamaño original, si bien son necesarios "más estudios para comprobarlo", advirtió Ian Deary, autor principal de la investigación.

Los participantes en el estudio que habían dejado de fumar antes presentaban una corteza cerebral más gruesa que aquellos que habían abandonado el hábito hace poco tiempo o bien que continuaban fumando, lo que sugiere que el córtex puede regenerarse.

La investigación forma parte de un proyecto británico más amplio para investigar el cerebro denominado The Disconnected Mind.

"Todos sabemos que el tabaco es dañino para los pulmones y el corazón, pero es importante que entendamos que también daña al cerebro", señaló el jefe científico del proyecto, James Goodwin.

"Dejar de fumar es el mejor modo de reducir el riesgo de daño cerebral, demencia y otras enfermedades. Este estudio otorga esperanzas de que abandonar el tabaco, incluso en la mediana edad, aporta grandes beneficios al cerebro", afirmó Goodwin.




Fuente: 20 Minutos

Un equipo internacional de científicos ha investigado las casi 700 lenguas que existen en todas las partes del mundo para explicar la razón de sus diferencias. Según el estudio que han presentado en el 170. º encuentro de la Sociedad Acústica de Estados Unidos, los idiomas suenan de diferente modo debido a las condiciones climáticas y el medioambiente de las zonas donde se hablan.

Los idiomas de las poblaciones que viven en regiones con grandes bosques tropicales y clima cálido suelen tener más vocales y sílabas simples, debido a que tanto el aire caliente como la vegetación provoca que la transmisión de los sonidos de frecuencia más alta —los que se crean con las consonantes— resulte más difícil, según indica el estudio citado por la revista 'Newsweek'.

Del mismo modo, las zonas montañosas también influyen sobre la estructura de la lengua, ya que las culturas de esas áreas también hablan con más vocales y sílabas simples. Entre otros factores climáticos que determinan las características de los idiomas se encuentran las precipitaciones y las temperaturas medias anuales, según destaca el estudio.
Durante su trabajo, el equipo científico investigó unos 700 lenguas escritas por todo el mundo, pero después excluyó los idiomas que utilizan más de cinco millones de personas debido a que sus hablantes están demasiado diseminados. Finalmente, analizaron la estructura silábica, la prevalencia de vocales y el uso de las consonantes de 633 idiomas y las condiciones climáticas de los lugares en donde se hablan.

Los resultados del estudio confirman la denominada hipótesis de adaptación acústica. Esta teoría ya se aplicó para describir los sonidos de las aves, que varían entre las que habitan en bosques y las que se encuentran en espacios abiertos.




¿Pochoclo o cabritas? ¿Mina o jeva? ¿Cruda o guayabo? con prácticamente un continente completo hablando el mismo idioma, obviamente hay distintos modismos para hablar de la misma cosa.

Para ayudar a una mejor comunicación entre los hispanoparlantes compartimos este diccionario sui generis, que incluye términos usados comúnmente en los países latinoamericanos y también en España.

A

  • Al tiro: en Chile, de inmediato... Voy al tiro, estar listo en México. Al toque en Uruguay.
  • Alberca: en México es una piscina. En Argentina es pileta.
B
  • Birome: término que se usa en Argentina y Uruguay para hablar de bolígrafo. No es un invento, sino un homenaje al creador de este tipo de lápices, el húngaro Lazlo Biro quien vivió en Argentina. En México por ejemplo, la "birome" que tiene botón se llama pluma atómica.
  • Burda: sinónimo de mucho. Léase "burda de bueno" = muy bueno; "burda de gente" = mucha gente (en Venezuela).
  • Bagayo: significa contrabando en Uruguay mientras que en Argentina es una persona muy pero muy fea.
  • Banqueta: así se dice acera o vereda en México.
C
  • Cajeta: ¿quiere comer?... El popular dulce de leche, como se conoce en Argentina, Uruguay y Venezuela, en México se llama cajeta, en Bolivia, Chile y Colombia, manjar -aunque en Bogotá le dicen arequipe-, en Cuba es fanguito y así. 
  • Calato: desnudo en Perú.
  • Curado: chilenismo para borracho. Equivale a lo que en Argentina y Uruguay es un mamado, término que en Colombia y Venezuela quiere decir cansado y en México se refiere a un musculoso. Curado en México es algo muy divertido. En Guatemala, un borracho es un bolo.
  • Championes: es como se conoce el calzado deportivo en Uruguay y Paraguay. En Chile y Argentina se dice zapatillas, en España (o al menos en Galicia) y Cuba tenis, en Bolivia kids y en Venezuela zapatos de goma.
  • Cuate: un amigo (en México).
  • Cují: tacaño en la costa Caribe de Colombia.
  • Chino: o pelado para decir niño en Colombia, que en Argentina es un chico y puede ser un pibe, un chavo en México, un gurí o botija en Uruguay, un mitaí en Paraguay, un chamo en Venezuela, un patojo en Guatemala y un crío en España.
D
  • Durex: en muchos países se asocia con una marca de preservativos, pero en México es lo que en el cono sur se conoce como cinta scotch. En Cuba es escortei, en Colombia cinta pegante, en Venezuela teipe y en España celo.
E
  • Exhosto: caño o tubo de escape de los autos en Colombia.
F
  • Fanshop: bebida chilena, mitad fanta mitad cerveza. Exacto: guácatela, qué asco. En Colombia se llama refajo. 
  • Futbolín: dícese en España del juego en que unas figuras pequeñas accionadas mecánicamente remedan un partido de fútbol (también conocido en algunas partes como fútbol de mesa). En Argentina es metegol, en Uruguay y Venezuela futbolito y en Chile taca taca, que para los españoles es el andador de los bebés.
G
  • Gásfiter: en Chile es la persona que se dedica a arreglar cañerías. Sí, sí, el plomero o el fontanero (en España).
  • Guatero: en la mayoría de los países se usan bolsas de agua caliente para calentarse los pies en los días fríos del invierno. En Chile se llama guatero.
  • Guayabo: En Colombia el guayabo es la resaca, ratón en venezolano. En Chile se dice caña. Cruda, en México.
H
  • Huarache: sandalias en México. En otros lares son chalitas, chalas o cholas y si separan el dedo gordo de los demás son ojotas en Argentina o chancletas al otro lado del Río de la Plata, en Uruguay.
  • Hallar: En Paraguay hallar(se) se usa como sinónimo de ponerse contento, estar a gusto, divertirse. Por ejemplo: no me hallo en Londres -no estoy contento en Londres. Me voy a hallar si pierde Bush -Me voy a alegrar si pierde Bush. O masiado se halla José cuando está con su novia -José se pone muy contento cuando está con su novia.
I
  • Indio: En Chile "me dio el indio" o "se me va a salir el indio" significa mostrarse enojado. Lo que en Venezuela sería estar arrecho, aunque arrecho en Colombia sería otra cosa: excitado.


  • Jama: en Cuba, comida.
  • Jinetera: seguimos en Cuba: prostituta.
  • Jetón: en Colombia para referirse a alguien que habla mucho. Para otros es alguien de boca grande... o cara grande. También puede ser simplemente un idiota.
  • Jersey: es un buzo o pulóver en España.
K
  • Kilombo: en Uruguay es burdel y en Argentina se usa para de relajo, caos, desorden. Se escribe indistintamente con Q o con K.
  • Kencha: palabra de origen aymara y/o quechua que se utiliza en Bolivia para hablar de alguien que tiene y da mala suerte. Lo mismo es yeta en Uruguay y Argentina y mufa en Argentina.
  • Kurepa o Kurepí: término que usan los paraguayos para hablar de los argentinos/as. Dicen que en la guerra contra la Triple Alianza los soldados argentinos usaban botas de cuero de chancho. En guaraní Kuré es chancho y py pie. De ahí viene el kurepí o kurepa para llamar a los argentinos.
L
  • Lagarto: un litro de lagarto es un litro de cerveza en Cuba o una persona que toma mucho sol en Uruguay y Argentina. (Ver Paraguay ñoño). En Colombia un lagarto es un arribista, un trepador.
M
  • Mina: además del significado que todos conocemos es también una mujer, generalmente joven en Argentina, una lola, una jeva en Venezuela.
  • Muerto: Dejar un muerto es cuando uno se va de un establecimiento sin pagar (Uruguay). En Chile, hacer perro muerto.
  • Mono: en Colombia es alguien rubio, güero en México, catire en Venezuela.
N
  • Nabo: tonto en Argentina. En Chile se dice gil.
Ñ
  • Ñoqui: trabajar pero no hacer nada. Un empleado que cobra su sueldo todos los meses (o sea que pasa por su lugar de trabajo a cobrar a fin de mes, pero para trabajar nunca aparece). Viene de la costumbre argentina de comer ñoquis todos los 29. Zoquetero: equivalente al ñoqui argentino en Paraguay.
  • Ñoño: botella de cerveza de un litro, porque su forma se parece a la barriga del Ñoño, el personaje del Chavo del 8. Ejemplo: ¿nos tomamos un ñoño? (en Paraguay). Es una Caguama o Ballena en México. Y en Chile, una persona "perna", es decir, inocente o "nerd".
  • Ñero: alguien vulgar en México.

O
  • Once: tecito con tostadas que se toma puntualmente a las 5 de la tarde en Chile y Bogotá. Te invito a tomar once.
  • Ortiva: soplón en Argentina, botón en Uruguay (que es policía en Argentina). ¡Es una historia que no acaba nunca!
P
  • Piloto: en casi todos los países es alguien que maneja un auto, pero en Argentina es también impermeable.
  • Pololo: en Chile es un noviazgo que no implica compromiso matrimonial. Un poco más que un amigovio (palabra que se usa en el cono sur para hablar de una relación amorosa un poco indefinida) o amigos con derecho (como se utiliza en Venezuela). También se utiliza como verbo: ¿querí pololear? Ver letra Q.
  • Pandorga: Volantín, cometa, barrilete, papilote, etcétera.
Q
  • ¿Querí?: modismo o deformación chilena del verbo querer: ¿quieres?
R
  • Redondel: término utilizado en Ecuador para lo que en otros países es rotonda, redoma rompoin o glorieta, es decir, una plaza en la que desembocan varias calles.
  • Remera: camiseta de manga corta en Argentina y Uruguay. En Chile y Bolivia se dice polera, en Venezuela franela y en México playera. 
  • Rositas: en Cuba tiene nombre de flor. En Argentina se dice pochoclo, en Venezuela cotufa, en México y España palomitas, en Colombia crispetas, en Chile cabritas, en Bolivia pipoca, en Perú popcor o canchita, en Paraguay pororó y en Uruguay se dice pororó pero en el estadio gritan ¡Pó, acaramelado el pó! Por si algún le quedan dudas, en inglés es popcorn.
S
  • Sorijchi: mal del altura en Bolivia, país andino. Sus vecinos le dicen apunamiento.
  • Sifrino: término venezolano para lo que en Chile es cuico, en Argentina concheto, en Uruguay cheto, en Bolivia y Perú pituco, en Colombia gomelo y en México fresa. Para que nos entendamos, la Real Academia define la usanza española "pijo", como persona que manifiesta gustos de una clase social acomodada.
T
  • Tinieblo: término casi aterrador que en Colombia se utiliza para hablar del amante.
  • Tlapalería: en México para referirse a la ferretería.
  • Tinto: si está en Colombia y pide un "tinto" le van a traer un café con agua. Olvídese del vino.
  • Temperar: irse en vacaciones, según nicaragüenses, venezolanos, dominicanos y colombianos.
U
  • Untar: sobornar en Venezuela (coimear en la mayoría de los demás países).
V
  • Viruña: en Colombia, mala gente.
  • Vaina: ¿Quién no ha escuchado o usado la tropicalísima palabra vaina? Bueno, pues tiene varios significados. Además de ser una funda ajustada para armas blancas o instrumentos cortantes o punzantes o una cáscara tierna y larga en que están encerradas las semillas de algunas plantas, echar vainas en Cuba es decir tonterías y en Venezuela molestar mucho a alguien. Ni de vaina es de ninguna manera en Ecuador y Venezuela, aunque en este país también se utiliza para referirse a objetos.
W
  • Wáter: se usa en varios países del cono sur para referirse al inodoro, excusado o poceta (Venezuela).
X
  • X: En México se le dice "X" a algo que da lo mismo.
  • Xec: La palabra XEC -derivado del maya- significa revuelto en la península de Yucatán. También se usa para una ensalada de frutas.
Y
  • Yacaré: Entrar a algún lugar sin pagar la entrada, entrar de colado, sin ser invitado. Es lo que en Venezuela se dice como arrocero.
  • Yegua: en Venezuela, una mujer atractiva de grandes proporciones (también en Argentina pero con distintas connotaciones). En otros países se entiende como una mujer sin límites, sin escrúpulos. Siguiendo en el mundo fauno, en Uruguay potra para la yegua venezolana.
Z
  • Zarcillos: palabra que se usa en Venezuela para aros, aretes, pendientes, en fin, las joyas que se usan en las orejas.
  • Zapato: aparte de la acepción obvia, en Colombia es mujer fea u hombre feo. ¡Qué tipo más zapato! En Paraguay sería, qué tipo más vairo.


La seducción es un juego sin palabras en el que se incorporan gestos, movimientos y miradas. Así la defina David Givens, autor del libro Love Signals. Algunas veces es difícil de identificar este lenguaje que se usa en el mundo entero, pero en esta nota te contamos cuál es el lenguaje corporal más empleado por las mujeres a la hora de seducir.

1. Movimientos de cabeza: Ladear un poco la cabeza hacia el lado derecho es una técnica de seducción. Muchas veces es inconsciente, pero pretende que te veas más femenina, al menos así lo aseguró un estudio realizado por la Universidad de Newcastle en Australia. Este estudio revela que inclinar la cabeza y poner la barbilla en 15° le transmite al sexo opuesto sentimientos de ternura y protección.

2. Cruzar las piernas: Esta es una clara señal de seducción. Es una forma especial de demostrar que tu acompañante te gusta y consiste en colocar la pierna que está más alejada de él sobre la otra.

3. La voz: el tono cambia cuando habla con el hombre que la atrae. Normalmente hace que se escuche más sexy, inteligente y dominante. “Encontramos que ambos sexos usan un tono de voz más bajo y muestran un mayor nivel de excitación fisiológica al hablar a una persona atractiva del sexo opuesto”, dice Susan Hughes, profesora de psicología de la Universidad de Albright.

4.- Efecto espejo: para parecer seductoras las mujeres muestran una coordinación perfecta de movimientos. “Si él mueve la mano ella lo imita haciendo lo mismo. Es una estrategia que genera confianza y empatía”, expresó Jesús Rosas, escritor y conferencista de temas de lenguaje corporal, persuasión y negociación.

5. Tocarse el pelo. Mientras que él habla, ella lo escucha jugando con su cabello. Infalible, y de los gestos más frecuentes.

Estas técnicas son muy utilizadas para lograr el objetivo de conquistar al hombre que te gusta y forman parte de un lenguaje corporal entendido por ambos géneros.




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Probablemente utilizaste ese vocablo mas de una vez al referirte a un billete cuyo valor sea de 1000 según el tipo de moneda que se usa en tu país.

Estamos hablando de la popular "luca" -el vocablo que se refiere al billete de mil pesos-, muy utilizado en varios países tales como Chile (Donde tambien se lo llama "Lucrecia"), Colombia, Argentina y Uruguay

¿Por qué le dimos ese nombre? El origen de la historia cuenta que, en el siglo XVIII., en España le llamaban a unas monedas las "peluconas", debido a la presencia de un personaje que usaba este atuendo típico para aquel entonces.

Gran parte de América, en su condición de colonia hispánica, inevitablemente comenzó a adoptar el modismo y así vincularlo al dinero criollo.

Sin embargo, el paso de los años permitió que el nombre se fuera acortando lentamente, pasando a "peluca" hasta quedar como la conocemos hoy: luca.

De hecho, la Real Academia Española considera a "la luca" como una palabra real, demostrando que su importancia ya está establecida incluso en la fuente de nuestro idioma.




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La gente está tan acostumbrada a comunicarse a través de las palabras, que muchos no saben que hay otras formas de hacerlo. Mientras tanto, los habitantes de un pequeño pueblo en Turquía se comunican mediante un lenguaje silbado, cuyas particularidades han sorprendido a algunos científicos.

Este método de comunicación fue muy popular en pequeños pueblos de Turquía antes de la llegada de los teléfonos, ya que permitía comunicarse a larga distancia.

Para estudiar este inusual fenómeno, los científicos Onur Güntürkün, Monika Güntürkün y Constanze Hahn, realizaron una investigación de campo.

"Usted no puede articular tan fuerte como puede silbar, por lo cual el lenguaje silbado se puede escuchar a kilómetros de distancia, a través de abruptos cañones y altas montañas", explicó uno de los autores del estudio, Onur Güntürkün, de la Universidad Ruhr de Bochum en Alemania.

Durante la investigación, los científicos llegaron a la conclusión de que el turco silbado utiliza la información léxica y los códigos sintácticos del turco, pero los transforma en silbidos que varían en tono y línea melódica.

Onur Güntürkün, que es turco, confesó que encontró el lenguaje sorprendentemente difícil de entender.

"A mí, como un hablante nativo de turco, me llamó la atención que no entendía ni una sola palabra cuando estos chicos empezaron a silbar", relató el científico. "¡Ni una sola palabra! Después de una semana, empecé a reconocer algunas, pero solo si sabía el contexto", añadió.

Si bien la misma existencia de este lenguaje es curiosa, el estudio ha permitido a los investigadores poner a prueba la idea de que el lenguaje, independientemente de su estructura física, es una actividad realizada por la parte izquierda del cerebro, ya que descubrieron que "el turco silbado crea una contribución equilibrada de los hemisferios".

"Somos increíblemente afortunados de que exista un lenguaje de este tipo", comentó Güntürkün. "Es un verdadero experimento de la naturaleza", agregó.Según los investigadores, se trata de un detalle muy importante que desafía los conocimientos existentes, ya que significa que la dominancia del hemisferio izquierdo sí depende la estructura física que tome el lenguaje.






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No se puede decir "negro" al referirse a una persona de ese color. No se puede decir "gordo" al referirse a una persona con esa condición. No se puede decir "puto" a un hombre que les gusta otros hombres. Ni marimacho a una mujer que le gustan las mujeres...
A los ciegos no se les puede llamar ciegos, ahora son discapacitados visuales..
Con la moda de lo políticamente correcto no podemos ni siquiera elogiar la foto de una niña sin que nos tachen de pedófilos. Hasta los piropos son acusados de "acoso sexual". De esta forma vamos a tener que inventar en poco tiempo un nuevo lenguaje, que nos permita la suficiente hipocresía para dejar conformes a esos nazis del lenguaje sin que nos compliquen la vida por decir las cosas obvias.
Por eso, este artículo busca dar algunos ejemplos de cómo será nuestra comunicación en el futuro, si se perpetúa esta tendencia de hipocresía verbal y conceptual

1. El artículo es una lista

NOTA: El autor siente molestar a quienes están cansad@s de las listas; a quienes consideran que las listas empobrecen los textos y a quienes ven en las listas un recurso fácil para aumentar el número de visitas en una web.

2. Abajo, de izquierda a derecha: naranja y gajo de naranja

NOTA: El articulista lamenta las imágenes obscenas que pudiera sugerir la naranja. Igualmente, desea aclarar que la imagen no hace referencia a empresas privadas ni a partidos políticos ni a instituciones. De la misma manera, tampoco es una reivindicación de una dieta saludable por encima de las dietas saturadas en grasa. (Imagen: wikipedia.org).

3. Las espigadoras o las cosechadoras (en francés, Des glaneuses)
Pintura realizada en 1857 por Jean-François Millet

NOTA: El articulista lamenta si l@s lector@s consideran que el cuadro reivindica de alguna manera o minimiza la explotación de los trabajadores del campo así como la explotación de la mujer. Igualmente, el articulista pide perdón si las posturas de las dos mujeres de la izquierda sugieren el sometimiento sexual a los propietarios de las tierras. (Imagen: wikipedia.org).

4. Gata de la raza azul ruso

NOTA: El articulista pide perdón a los ailurofóbicos y las ailurofóbicas (sufridor@s de fobia a los gat@s); a las personas alérgicas al pelo de gat@; a los dueños de perros machos y hembras. De igual manera, lamenta que el color de la gata no sea realmente azul. (Imagen: wikipedia.org).

5. Copa de vino vacía

NOTA: El articulista lamenta que la copa vacía pudiera despertar la desesperación de los lectores y las lectoras (l@s lector@s) y sugerir ideas suicidas. Por otro lado, el redactor pide perdón a las asociaciones de padres y madres, y a la Dirección General de Tráfico si la copa vacía sugiere que sea llenada de vino o de cualquier otra sustancia alcohólica. (Imagen: commons.wikimedia.org).

6. En un cielo azul, de izquierda a derecha: nube grande y nube pequeña

NOTA: El articulista pide perdón a l@s nefóbicos (sufridor@s de fobia a las nubes), a l@s amantes de la noche y a los fabricantes de paraguas. (Imagen: commons.wikimedia.org).

7. Esto es una pipa
«Ceci n’est pas une pipe» (Traducción: «Esto no es una pipa»).

NOTA: Óleo sobre lienzo de Magritte, realizado en 1929. Observemos que el rótulo en francés contiene una errata al afirmar que la pipa no es una pipa. Realmente ultrajante!.

El articulista lamenta publicar la imagen con la errata a falta de otra.




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El llamado lenguaje del abanico consiste en una serie de señas que las mujeres de los siglos XVIII y XIX utilizaban para comunicarse con sus pretendientes o amantes.

Esta puede ser una recopilación de los principales mensajes que podían transmitirse mediante el lenguaje del abanico:

Para responder escuetamente a una pregunta pendiente:
  • Sí: Cerrar el abanico lentamente o apoyarlo abierto sobre la oreja o la mejilla derecha.
  • No: Cerrarlo rápida y airadamente o apoyarlo abierto sobre la mejilla izquierda.
La mujer podía mostrarse dispuesta a iniciar una relación de diversas formas:
  • No tengo novio: Abanicarse lentamente sobre el pecho.
  • Deseo conocerle o tener novio: Llevar el abanico cerrado, suspendido de la mano izquierda.
  • Usted me resulta simpático: Darse repetidos golpecitos en la mano izquierda.
  • O informar a un pretendiente de que está comprometida abanicándose con movimientos cortos y rápidos sobre su pecho, o abriendo y cerrando rápida y repetidamente el abanico.
La mujer podía hacer peticiones o invitaciones discretas al amante:
  • Espéreme: Abrir el abanico despacio y mostrarlo.
  • Sígame cuando me vaya: Sostener el abanico con la mano derecha delante del rostro o los ojos.
  • Escríbame: Golpearse con el abanico cerrado en la mano izquierda.
  • Venga a hablar conmigo: Abrir el abanico con la mano izquierda; contar las varillas pasando los dedos por ellas o simplemente poner el dedo sobre el borde de las varillas.
  • Estoy impaciente: Juguetear con el abanico o golpear con él un objeto.
  • Quiero que me bese: Apoyar el abanico sobre los labios.
También advertía al pretendiente para que fuera discreto:
  • Cuidado, nos están observando: Mover el abanico con la mano izquierda o cubrirse los ojos con el abanico abierto.
  • Cuidado, mi familia me vigila: Apoyar el abanico cerrado en la mejilla derecha.
  • No reveles nuestro secreto: Deslizar el abanico sobre la oreja derecha.
Se podían hacer preguntas simples, que el amante debería responder de forma discreta:
  • ¿Me quieres? Presentando el abanico cerrado.
  • ¿Cuándo te puedo ver? Cerrando el abanico mientras se toca los ojos.
  • Se manifestaba inseguridad o dudas sobre las intenciones del pretendiente y su fidelidad:
  • Estoy pensando si te quiero: Darse golpecitos lentamente en la palma de la mano con el abanico.
  • Dudo de tu amor: Abanicarse rápidamente.
  • No me fío: Apoyar los labios sobre el abanico.
  • Estoy celosa: Darse golpecitos con el abanico en el vestido.
  • Sospecho que me estás siendo infiel: Tocarse con el abanico la punta de la nariz.
Mediante el lenguaje del abanico se hacían reproches al amante:
  • Eres cruel: Abrir y cerrar lentamente el abanico.
  • Has cambiado: Pasarse el abanico por la frente.
  • Estás flirteando con otra: Pasar repetidamente el abanico de una mano a otra.
Para declararse, había un amplio abanico de posibilidades y matices:
  • Me gustas: Abrir y cerrar el abanico y ponerlo en su mejilla.
  • Pienso en ti todo el rato, no te olvido: Colocar el abanico en la sien y mirar hacia arriba o mover el flequillo con el abanico.
  • No dudes de mí: Apoyar en los labios el abanico abierto.
  • Sufro, pero te amo, te pertenezco: Dejar caer el abanico al suelo.
  • Te quiero: Pasarse el abanico por la mejilla o cubrirse los ojos con él abierto.
  • Te amo intensamente: Abanicarse muy rápidamente.
  • Te amo con locura y sufro por tu amor: Apoyar el abanico sobre el corazón o el pecho.
  • Mi corazón es solo tuyo: Entregar el abanico al amante. Pero si este lo rechazase, la mujer dejaría el abanico suspendido y abierto del revés, para manifestar: Sin tu amor prefiero morir.
  • Soy toda tuya: Apoyar el abanico cerrado en la mejilla izquierda.
  • Me casaré contigo: Cerrar el abanico sobre la mano izquierda.
  • Para enviar un beso, se cubría la boca con el abanico abierto mientras miraba al amante.
Se enviaba información para posibles citas con el amante:
  • No saldré de paseo: En una reunión, cerrar el abanico y guardarlo. Para informar desde casa al amante que está en la calle, dejar el abanico cerrado en el balcón o salir mostrándolo cerrado.
  • Hoy saldré de casa: Las señales contrarias a las anteriores. En una reunión, sacar ostentosamente el abanico del bolsillo. Para enviar el mensaje desde casa a la calle, dejarlo abierto en el balcón o salir a él abanicándose.
  • Estoy sola: Cubrirse la boca con el abanico abierto.
  • Indicar la hora de la cita: Abrir un número determinado de varillas o contar ese número tocando las varillas con el dedo.
Al igual que con las declaraciones, para rechazar al pretendiente o al amante había numerosas posibilidades y matices:
  • Me resultas indiferente: Apoyarse el abanico cerrado sobre la frente.
  • No me interesas: Abanicándose lentamente.
  • No me gustas: Girar el abanico con la mano derecha o protegerse los ojos del sol con el abanico abierto.
  • Estoy comprometida o amo a otro: Llevar el abanico cerrado y suspendido en la mano derecha o moverlo con la mano izquierda.
  • Es mejor que me olvides: Mantener el abanico abierto con las dos manos.
  • Vete, por favor: Pasarse el abanico por los ojos.
  • No quiero saber nada de ti: Pasar o mantener el abanico sobre la oreja izquierda.
  • Todo ha terminado entre nosotros dos, adiós: Cubrirse parte del rostro con el abanico abierto o entregar el abanico a la madre o a quien la acompañe.
  • Todo se acabó, te odio: Arrojar el abanico.
¿Pero existió realmente el lenguaje del abanico? Aunque se escribieran tratados que intentaban codificarlo, en realidad no puede decirse que existiera “un lenguaje del abanico”. Si hubiera tenido un código fijo o estable que respondiera a los significados que se dan en numerosos libros, no hubiera cumplido su función de comunicación secreta. Creemos que más que un medio de comunicación, el abanico era un arma de seducción al alcance de todas las damas por tratarse de un artículo de lujo del que no se separaban.

“Nada mejor que un abanico para acompañar el melindre y la afectación de las petimetras, sus manejos medio audaces, medio pudorosos; pieza indispensable, en una palabra, para estimular las relaciones iniciales con el cortejo o aspirante a tal. [...] A la sombra del abanico, en efecto, se deslizaban confidencias y atrevimientos, se desgranaban risas, se disimulaba el rubor, se enviaban miradas prometedoras y se acercaban los rostros.” (C. Martín Gaite, Usos amorosos del dieciocho en España, 1972).

Lo más seguro es que cada pareja creara su propio código, con mensajes adaptados a sus necesidades de comunicación. Estas no serían las mismas entre dos jóvenes solteros que entre dos personas casadas manteniendo una relación adúltera. De hecho, en los tratados sobre lenguajes secretos encontramos numerosos gestos a los que se les atribuyen diferentes significados.





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La canción "Möt mig i Gamla Stan" fue interpretada por el cantante sueco Magnus Carlsson en Eurovisión, y aunque millones de personas disfrutaron de la performance en su momento, ahora es un intérprete de lenguaje de señas el que se ha vuelto popular en las redes.


El hombre no se limita a transmitir en lenguaje de señas la letra de la canción, sino que la interpreta con mucho sentimiento y con toda la onda del universo, lo que le ha ganado la devoción de miles de internautas.

El video de su "cover" ha cosechado hasta ahora más de un millón y medio de visitas en Youtube y el número sigue creciendo.









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