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Si has decidido dejar de comer animales, y haces deporte, hay ciertas precauciones que debes tener.

Las personas deciden hacerse vegetarianas (comen lácteos y huevos) o veganas (no comen ningún tipo de producto animal) por distintos motivos: éticos, ecológicos, religiosos o emocionales. Puede que piensen que es mejor para su salud, o que es mejor para el planeta.

Las dietas ovo-lacteo vegetarianas, pescatarianas (incluyen pescado y marisco) y flexitarianas (incluyen carne de vez en cuando) son sencillas de equilibrar, aunque aún corren el riesgo de quedarse cortas en proteínas.

Por el contrario, las dietas que eliminan completamente los alimentos de origen animal, si bien pueden llegar a ser completas, tienen un riesgo elevado de quedarse cortas en nutrientes. Obtener todo lo que tu cuerpo necesita exclusivamente de las plantas es posible, pero bastante difícil, y por lo general implica tomar suplementos.

Si tu decisión es dejar la carne atrás , y eres una persona que hace deporte regularmente, debes tener precaución para que no se produzcan deficiencias en tu dieta. Estos son los problemas más frecuentes a los que debes prestar atención:

No tomar suficientes calorías
Kilo por kilo, las verduras tienen muchas menos calorías que la carne y el pescado. Para obtener 500 kcal de pollo basta con comer 300g, pero necesitarás kilo y medio de brócoli para conseguir la misma cantidad. Además, los deportistas que hacen ejercicios de fuerza necesitan hasta un 50% más de calorías que las personas sedentarias.

Si no comes suficientes calorías las consecuencias son un descenso de las hormonas sexuales, problemas de sueño, pérdida de masa muscular y poca energía.

No tomar suficientes proteínas
Si haces deporte, debes tomar alrededor de 1,5 gramos de proteínas por kilo de peso corporal, al menos un 30% de las calorías. Es mucho más difícil conseguir suficientes proteínas de los vegetales, incluso si se añaden los huevos y los lácteos. Para conseguir 100 gramos de proteína basta con 300 gramos de carne, pero necesitas más de un kilo de lentejas hervidas (felices sueños a ti y tu acompañante).

Por otro lado, las proteínas vegetales son menos biodisponibles, es decir, tu cuerpo no las aprovecha por completo. Las proteínas de los huevos se absorben en un 99%, pero las del arroz solo en un 50%. Hay batidos de proteínas vegetales que pueden ayudarte a suplir esta carencia.

No tomar suplementos
Hay nutrientes como la vitamina B12 que se encuentran en abundancia en los animales, pero no se encuentran en absoluto en las plantas. Otros, como la vitamina D, el hierro, magnesio o zinc, están en concentraciones mucho menores, y se absorben peor debido a los antinutrientes (ácido fítico y lectinas) que contienen los cereales y legumbres. Lo mismo ocurre con los ácidos grasos omega-3, que están en las semillas de linaza, pero se absorben mucho peor que los que contiene el aceite de pescado. Si no consigues suficientes minerales, grasas esenciales y vitaminas liposolubles a través de los huevos y los lácteos, necesitas tomar suplementos, especialmente de vitamina A, E, D, K, B12, hierro y omega-3.



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Los dos brotes de bacteria E. coli que afectaron el año pasado a los populares restaurantes Chipotle, en Estados Unidos, mostraron, una vez más, el riesgo que corremos de intoxicarnos con alimentos.

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La forma como se procesan hoy en día los alimentos ha creado numerosas oportunidades para que los patógenos alimentarios encuentren la forma de llegar hasta nuestros platillos. Y tal como demostró el caso de Chipotle, también es cada vez más difícil poder rastrear las fuentes de estas enfermedades. 

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, anunciaron esta semana que los brotes en Chipotle “parecen haber terminado”. Sin embargo, los investigadores no lograron encontrar la causa de la enfermedad que afectó a unas 60 personas, 22 de ellas de gravedad, en 11 estados del país. 

“La evidencia epidemiológica recogida durante esta investigación sugiere que un producto alimenticio común o un ingrediente servido en los restaurantes de Chipotle Mexican Frill fue la causa probable de los dos brotes”, dice la declaración de los CDC. “La investigación no identificó un alimento o ingrediente específico vinculado a la enfermedad”, agrega. 

El brote en Chipotle no es un caso aislado. Según los CDC cada año en Estados Unidos unas 48 millones de personas se enferman debido a un patógeno de origen alimentario, 128.000 son hospitalizadas y unas 3000 mueren a causa de estas enfermedades. 

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¿Qué podemos hacer para protegernos de estos microbios, en particular cuando no tenemos control de la seguridad de los alimentos que ingerimos? Si hay alguien que sabe de seguridad alimentaria en Estados Unidos, sin duda es Bill Marler. 

El abogado y experto en seguridad alimentaria ha representado a víctimas de casi todos los brotes de intoxicación que han ocurrido en ese país en los útlimos 20 años, incluidos los de Chipotle. Y ahora, en la revista por internet Bottom Line Health acaba de publicar una lista de lo que dice son seis alimentos que él nunca comería. 

A continuación te explicamos cuáles son: 

1. Leche y jugos sin pasteurizar 

Estos, explica Marler, pueden fácilmente estar contaminados con virus, parásitos y bacterias como Salmonella, E. coli y Listeria. Según los CDC, entre 1993 y 2006 unas 1500 personas se enfermaron en EE.UU, por consumir leche “cruda”, sin pasteurizar, o quesos producidos con ella. 

Y es que ésta tiene 150 veces más probabilidades de causar enfermedades que los productos lácteos pasteurizados. La misma advertencia se aplica para los jugos no pasteurizados, que ahora se han vuelto muy populares en tiendas de alimentos “saludables”, o los puestos de jugos recién exprimidos que se venden en las calles, los cuales pueden contener bacterias peligrosas. 

Según Marler, siempre que compres un jugo revisa que la etiqueta diga “este alimento ha sido pasteurizado”. 

2. Brotes o germinados (de soya, frijol, alfalfa, etc.) 

Desde mediados de los 1990, los germinados crudos o ligeramente cocidos han sido vinculados a más de 30 brotes bacterianos en EE.UU., principalmente causados por Salmonella y E. coli. En 2011, casi 4000 personas se enfermaron y 53 murieron en una letal intoxicación en Alemania cuya causa fue la E. coli en germinados en una fábrica. 

En 2014, un brote de salmonella en germinados de frijol en EE.UU., hospitalizó a 19 personas. Todo tipo de germinados, dice Marler, pueden propagar la infección bacteriana que se origina en sus semillas. Aunque agrega que bien cocidos sí los comería. 

3. Carne que no está bien cocida (incluida la hamburguesa) o que está macerada

Para Marler, las hamburguesas siempre deben estar bien cocidas. “La razón por la que los productos molidos son problemáticos y necesitan cocerse muy bien es porque cualquier bacteria que está en la superficie de la carne puede puede contaminar el interior”, dice. 

Si la carne molida no se cocina a 70ºC interna y externamente puede causar intoxicación de E. coli, salmonella y otras bacterias. Y en cuanto a los bistecs, Marler siempre es cuidadoso con la maceración: una práctica de picar la carne con una aguja para ablandarla que puede transferir microbios desde la superficie al interior de la carne. 

Si la carne está macerada, Marler come su bistec bien cocido. Si no lo está, opta por término medio. 

4. Frutas y vegetales que se venden lavados o cortados, “listos” para comer 

“Huyo de éstos como si fueran una plaga”, dice el experto. Porque entre más se manipule y procese un producto, más riesgos hay de contaminarse. 

En los últimos años ha habido un enorme incremento en las ventas de bolsas de ensaladas, frutas y o vegetales lavados, cortados y listos para ingerir. Pero tal como dice Marler, “La conveniencia es maravillosa, pero pienso que a veces no vale la pena tomar el riesgo”. 

El experto compra sus frutas y verduras sin lavar ni cortar, en pequeñas cantidades y las come en un plazo de tres a cuatro días para reducir el riesgo de listeria, una bacteria letal que prospera en el refrigerador. 

5. Huevos crudos o semicrudos

A pesar de que a fines de los 1980 una epidemia de salmonella en Reino Unido convirtió al huevo en el enemigo número 1, mucha gente no ha dejado de comerlos crudos. 

El huevo es uno de los alimentos más nutritivos y económicos en el mundo, pero tienen sus riesgos. Y para evitar cualquier enfermedad, los expertos recomiendan almanenarlos en el refrigerador, cocerlos completamente y consumirlos inmediatamente después de cocinarlos. 

6. Ostras y otros moluscos crudos

Según Bill Marler, los moluscos crudos, en particular las ostras, han estado causando cada vez más intoxicaciones recientemente. Su teoría es que el incremento en la temperatura de las aguas de mar ha aumentado el desarrollo de microbios, de manera que cada vez tiene más cuidado con los productos del mar. 

“Las ostras son animales filtradores, es decir, recogen todo lo que está en el agua”, dice el experto. “Si existe bacteria, ésta entra en su sistema, y si comes esa ostra tendrás problemas. "He visto muchos más casos de estos en los últimos cinco años de lo que vi en los últimos 20. Simplemente no vale la pena el riesgo”, asegura. 

Fuente: Yahoo


Los dos brotes de bacteria E. coli que afectaron el año pasado a los populares restaurantes Chipotle, en Estados Unidos, mostraron, una vez más, el riesgo que corremos de intoxicarnos con alimentos.

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La forma como se procesan hoy en día los alimentos ha creado numerosas oportunidades para que los patógenos alimentarios encuentren la forma de llegar hasta nuestros platillos. Y tal como demostró el caso de Chipotle, también es cada vez más difícil poder rastrear las fuentes de estas enfermedades. 

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, anunciaron esta semana que los brotes en Chipotle “parecen haber terminado”. Sin embargo, los investigadores no lograron encontrar la causa de la enfermedad que afectó a unas 60 personas, 22 de ellas de gravedad, en 11 estados del país. 

“La evidencia epidemiológica recogida durante esta investigación sugiere que un producto alimenticio común o un ingrediente servido en los restaurantes de Chipotle Mexican Frill fue la causa probable de los dos brotes”, dice la declaración de los CDC. “La investigación no identificó un alimento o ingrediente específico vinculado a la enfermedad”, agrega. 

El brote en Chipotle no es un caso aislado. Según los CDC cada año en Estados Unidos unas 48 millones de personas se enferman debido a un patógeno de origen alimentario, 128.000 son hospitalizadas y unas 3000 mueren a causa de estas enfermedades. 

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¿Qué podemos hacer para protegernos de estos microbios, en particular cuando no tenemos control de la seguridad de los alimentos que ingerimos? Si hay alguien que sabe de seguridad alimentaria en Estados Unidos, sin duda es Bill Marler. 

El abogado y experto en seguridad alimentaria ha representado a víctimas de casi todos los brotes de intoxicación que han ocurrido en ese país en los útlimos 20 años, incluidos los de Chipotle. Y ahora, en la revista por internet Bottom Line Health acaba de publicar una lista de lo que dice son seis alimentos que él nunca comería. 

A continuación te explicamos cuáles son: 

1. Leche y jugos sin pasteurizar 

Estos, explica Marler, pueden fácilmente estar contaminados con virus, parásitos y bacterias como Salmonella, E. coli y Listeria. Según los CDC, entre 1993 y 2006 unas 1500 personas se enfermaron en EE.UU, por consumir leche “cruda”, sin pasteurizar, o quesos producidos con ella. 

Y es que ésta tiene 150 veces más probabilidades de causar enfermedades que los productos lácteos pasteurizados. La misma advertencia se aplica para los jugos no pasteurizados, que ahora se han vuelto muy populares en tiendas de alimentos “saludables”, o los puestos de jugos recién exprimidos que se venden en las calles, los cuales pueden contener bacterias peligrosas. 

Según Marler, siempre que compres un jugo revisa que la etiqueta diga “este alimento ha sido pasteurizado”. 

2. Brotes o germinados (de soya, frijol, alfalfa, etc.) 

Desde mediados de los 1990, los germinados crudos o ligeramente cocidos han sido vinculados a más de 30 brotes bacterianos en EE.UU., principalmente causados por Salmonella y E. coli. En 2011, casi 4000 personas se enfermaron y 53 murieron en una letal intoxicación en Alemania cuya causa fue la E. coli en germinados en una fábrica. 

En 2014, un brote de salmonella en germinados de frijol en EE.UU., hospitalizó a 19 personas. Todo tipo de germinados, dice Marler, pueden propagar la infección bacteriana que se origina en sus semillas. Aunque agrega que bien cocidos sí los comería. 

3. Carne que no está bien cocida (incluida la hamburguesa) o que está macerada

Para Marler, las hamburguesas siempre deben estar bien cocidas. “La razón por la que los productos molidos son problemáticos y necesitan cocerse muy bien es porque cualquier bacteria que está en la superficie de la carne puede puede contaminar el interior”, dice. 

Si la carne molida no se cocina a 70ºC interna y externamente puede causar intoxicación de E. coli, salmonella y otras bacterias. Y en cuanto a los bistecs, Marler siempre es cuidadoso con la maceración: una práctica de picar la carne con una aguja para ablandarla que puede transferir microbios desde la superficie al interior de la carne. 

Si la carne está macerada, Marler come su bistec bien cocido. Si no lo está, opta por término medio. 

4. Frutas y vegetales que se venden lavados o cortados, “listos” para comer 

“Huyo de éstos como si fueran una plaga”, dice el experto. Porque entre más se manipule y procese un producto, más riesgos hay de contaminarse. 

En los últimos años ha habido un enorme incremento en las ventas de bolsas de ensaladas, frutas y o vegetales lavados, cortados y listos para ingerir. Pero tal como dice Marler, “La conveniencia es maravillosa, pero pienso que a veces no vale la pena tomar el riesgo”. 

El experto compra sus frutas y verduras sin lavar ni cortar, en pequeñas cantidades y las come en un plazo de tres a cuatro días para reducir el riesgo de listeria, una bacteria letal que prospera en el refrigerador. 

5. Huevos crudos o semicrudos

A pesar de que a fines de los 1980 una epidemia de salmonella en Reino Unido convirtió al huevo en el enemigo número 1, mucha gente no ha dejado de comerlos crudos. 

El huevo es uno de los alimentos más nutritivos y económicos en el mundo, pero tienen sus riesgos. Y para evitar cualquier enfermedad, los expertos recomiendan almanenarlos en el refrigerador, cocerlos completamente y consumirlos inmediatamente después de cocinarlos. 

6. Ostras y otros moluscos crudos

Según Bill Marler, los moluscos crudos, en particular las ostras, han estado causando cada vez más intoxicaciones recientemente. Su teoría es que el incremento en la temperatura de las aguas de mar ha aumentado el desarrollo de microbios, de manera que cada vez tiene más cuidado con los productos del mar. 

“Las ostras son animales filtradores, es decir, recogen todo lo que está en el agua”, dice el experto. “Si existe bacteria, ésta entra en su sistema, y si comes esa ostra tendrás problemas. "He visto muchos más casos de estos en los últimos cinco años de lo que vi en los últimos 20. Simplemente no vale la pena el riesgo”, asegura. 

Fuente: Yahoo


En muchos sentidos, los gatos son unos animales misteriosos. Orgullosos, solitarios y un tanto engreídos, estos felinos siempre parecen estar planeando algo.

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Incluso hay quienes dicen que son espías extraterrestres:


Sin embargo, esa inteligencia y superioridad de los gatos, queda en entredicho gracias a un video donde descubrimos que el mayor temor de los gatos es encontrarse con… un pepino. Sí, de esos que comemos con limón, sal y chile cuando salimos a pasear a Chapultepec.

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Por alguna extraña razón que hasta ahora nadie se ha podido explicar, los gatos le tienen verdadero pavor a estos vegetales. Aquí la prueba…


¡¡¡Tsssss qué loco!!! Este video ya lleva más de 1 millón de reproducciones en YouTube.

Si algún día nos quieren invadir los gatos extraterrestres ya sabemos cómo librarnos de ellos. Olvídense de las bombas atómicas, con unos pepinos es más que suficiente.

¿Y ustedes tienen gatos? Pues vayan por un pepino al mercado y comprueben si realmente esto es cierto. En la sopicueva intentamos hacer lo mismo con Gato, el director editorial de Sopitas.com, pero temimos ser despedidos.


Perdón gato…

Fuente: Vip digital


Parece que hemos encontrado la fórmula para la felicidad y las buenas relaciones

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¿Te has preguntado alguna vez cómo sería el mundo si la vida fuese más feliz y si nunca estuvieses de mal humor? Yo, por lo menos, sí. Y aunque las respuestas que he encontrado siempre van por el lado de la auto ayuda o de darnos cuenta que podemos ser felices en el presente con elaboradas técnicas de meditación, parece que existe algo extra que podría ayudar a nuestra compleja composición bioquímica.

Estarás feliz de saber que la felicidad se puede encontrar en un plato y aunque sabemos que estás pensando en tu galleta o pastel preferido, detente, porque estamos hablando de frutas y verduras. Si bien no tienen la mejor de las reputaciones, cuando las convertimos en deliciosos batidos o guisos le aportan mucho a nuestro cuerpo, pero las cosas no acaban allí. Un nuevo estudio indica que también nos aportaría grandes beneficios en términos de salud mental.

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El estudio conducido por la investigadora Saverio Stranges de la Facultad de Medicina de la Universidad de Warwick, en Reino Unido, reunió información a través de una encuesta de salud que tomaba en cuenta la información de cerca de 14.000 personas sobre los 16 años. Luego, dividieron a los participantes en tres grupos utilizando la Escala de Bienestar de Warwick. El 15% con mejor bienestar mental era el primer grupo, el segundo grupo era el 15% con el peor bienestar mental y el último grupo eran aquellos que quedaban entremedio.

Lo que los científicos descubrieron fue que el 35,5% de aquellas personas con un nivel de bienestar más alto consumían, regularmente, 5 o más porciones de frutas y vegetales cada día. Es importante aclarar que para ellos, el concepto de ‘bienestar mental’ va mucho más allá de una simple ausencia de enfermedad:

“El bienestar al que nos referimos tiene que ver con sentirse bien y funcionar bien en las tareas del día a día. Es sentirse optimista, sentirse feliz, tener una autoestima adecuada, ser capaz de adaptarse ante los desafíos y tener buenas relaciones con las personas que tienen en su vida“.

La investigadora finalizó mencionando que sus conclusiones tan sólo le añadían más peso al hecho de que consumir frutas y verduras es de gran importancia a la hora de reducir todo tipo de enfermedades. Esto es algo que más y más doctores y expertos en el área de la salud comprueban cada día y quizás, incluso si no te agradan los vegetales, sea una buena razón para comenzar a comerlos.

Fuente: Vip Digital

Piensa en un vegetal. Es fácil, ¿cierto? Las papas y las zanahorias son vegetales, por supuesto... y, ¿quizás las cebollas? Pero, ¿también la lechuga?

Por otro lado, muchos de nosotros hemos conocido a gente que insiste en que el tomate es una fruta. Aunque otros argumentan que, dado que no es dulce -como una manzana o una pera-, la categoría más apropiada para el tomate es la de vegetal.

En fin, nos fuimos con la pregunta de si los vegetales existen al famoso Real Jardín Botánico de Kew, en Londres, y el director de investigación en Biología Comparativa de Plantas y Hongos, Wolfgang Stuppy, nos dio una respuesta clara: 

"No, botánicamente no existen; el término 'vegetal' no es parte de la terminología botánica".

Desde una perspectiva biológica entonces, no son más que plantas.

¿Ni siquiera los nabos y las zanahorias que venden en el supermercado? Pues, no. Para un científico como Stuppy, no son otra cosa que las raíces de esas plantas.

Hablando botánicamente, las cebollas y el ajo son bulbos; las papas y el ñame son tubérculos; los espárragos son tallos; las lechugas, hojas y la coliflor y el brócoli, inflorescencias.

¡Ah! Y las manzanas y las peras efectivamente son frutas (al menos en eso no estamos biológicamente equivocados).

¿Entonces, qué? ¿Los vegetales efectivamente no existen?Pues, no precisamente, pues los vegetales tienen su lugar en la cocina.

Según cuenta el autor estadounidense Harold McGee en su libro "La cocina y los alimentos" -una de las biblias de los aficionados a la gastronomía-, "los vegetales adquirieron su significado actual apenas hace unos siglos y esencialmente se refieren a cualquier material vegetal que no sea una fruta o una semilla".

No obstante, incluso en el ámbito culinario, la definición del vegetal parece depender en la definición de la fruta.

Una fruta, señala Stuppy, es "cualquier estructura producida por una planta que contiene o debe contener semillas".

Según esto, el tomate efectivamente no califica como vegetal.

Pero si aplicamos esta lógica basada en las frutas, tendremos que borrar decenas de populares alimentos de esa lista, incluyendo los pepinos o cohombros y los calabacines, calabazas y zapallos, pimentones y mazorcas, frijoles y berenjenas, etc., etc., etc.

Los champiñones ni siquiera son plantas, así que tampoco pueden ser vegetales, así como las algas.

Entonces: si le preguntas a un chef, los vegetales sí existen y son las plantas que no son ni frutas ni semillas.

Si le preguntas a un botánico, no existe ni siquiera la definición de vegetal.

Pero si se lo preguntas a un abogado...

Depende del país en el que vives

La existencia de los vegetales ha sido discutida en el ámbito legal e incorporada a leyes, debido al antiguo dilema de si un tomate es una fruta o no.

Hace más de un siglo, la Corte Suprema de Estados Unidos dio su veredicto sobre el estatus del tomate en el caso de Nix versus Hedden.

La ley de aranceles de 1883 decretó que los vegetales importados, pero no las frutas, debían estar sujetos a impuestos.

Como a la familia Nix le interesaban comercialmente los tomates, usaron los argumentos que les proveía la botánica: que el tomate era una fruta; por lo tanto, estaba desgravado.

Pero los jueces no estuvieron de acuerdo y votaron por unanimidad a favor de la aseveración del funcionario oficial Edward Hedden: el tomate es un vegetal.

No obstante, afuera de EE.UU. las cosas son más confusas.

Un ejemplo es la Directiva 2001/113/EC del Consejo de la Unión Europea, que se refiere al contenido de las mermeladas, jaleas y confituras, y que declara claramente que los tomates "son considerados frutas", del mismo modo que los tallos del ruibarbo, las zanahorias y las batatas.

Como resultado, aunque un frasco de mermelada de cualquiera de los alimentos mencionados no contenga frutas botánicas, su etiqueta debe establecer cuál es el porcentaje de fruta que contiene.

En resumen, ¿existen los vegetales?
Botánicamente, no.
Gastronómicamente, sí.
Legalmente, quizás.
Fácil, ¿cierto?



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En el patio trasero del neozelandés Brian Cox hay una encantadora y preciosa iglesia hecha con árboles vivos, algo impresionante que lo es más aún cuando averiguas que solo tardó 4 años en crearla.

Cox seleccionó una amplia variedad de árboles para su preciosa iglesia. Algunos tienen troncos color piedra, mientras que otros con follaje escaso, aseguran que siempre entrará luz solar en la iglesia. Su secreto es que es el dueño de una compañía de jardinería llamada Treelocations, que replanta árboles enteros y vivos utilizando enormes palas mecánicas. Esto le permitió plantar árboles ya crecidos de cualquier forma que quiso, completando la iglesia (y la armazón de hierro que la sostiene) en tan solo 4 años.

Cox se inspiró en los años que pasó viajando por el extranjero y observando iglesias de todo el mundo; “Un día salí al patio y pensé que todo ese espacio necesitaba una iglesia, y así comenzó todo. Limpié el área en Abril de 2011 y preparé el armazón de hierro, dibujando y usando toda la investigación que hice durante mis años estudiando iglesias,” dijo a stuff.co.nz.












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 En una encuesta a universitarios estadounidenses, el 48% de los consultados afirmó que las plantas no son seres vivos. Total, no se mueven, simplemente están, y no siempre las vemos. El término “ceguera de plantas”, acuñado por dos profesores de botánica, expresa la poca atención que prestamos al 99,9% de la biomasa del planeta. Una especie de desprecio histórico que también lleva a su desconocimiento. Para abrirnos los ojos, los investigadores Stefano Mancuso y Alessandra Viola, del Laboratorio Internacional de Neurobiología de Plantas, en Florencia (Italia), acaban de publicar el libro Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal. En él nos recuerdan que las 2.000 toneladas del árbol Sequoyadendrum giganteum lo convierten en el mayor organismo del planeta –una respuesta que a la mayoría nos habría hecho perder un quesito del Trivial–. Pero sobre todo, explican la fascinante diversidad de capacidades y estrategias generadas entre la hoja y las raíces. Todas dirigidas a sobrevivir cuando no puedes moverte del lugar al que te ancló tu semilla.

Cambio techo por limpieza de pared

El interior de esos hermosos cuencos de las insectívoras Nepenthes es una de las superficies más lisas de la naturaleza. Tanto, que los insectos que caen en ellas atraídos por un embriagador olor resbalan sin cesar cuando intentan escapar y mueren ahogados en un líquido digestivo que, literalmente, los hace puré. Pero la orquídea no tiene medios para mantener sus paredes impolutas. Por eso, le viene de perlas que las hormigas Camponotus estén dispuestas a ejercer de chicas de la limpieza a cambio de refugio en sus bordes y de algunos de los artrópodos que caen en sus trampas.

Les gusta la música y dicen ‘clic’

Un buen concierto puede lograr uvas más tempranas y sabrosas con menos insecticida, porque las vibraciones sonoras alteran la expresión de los genes de la vid, según un experimento reciente. Los receptores de vibración de los vegetales les permiten “escuchar” con todo el cuerpo, y se ha visto que las frecuencias bajas favorecen el crecimiento y las altas lo inhiben. Y además, las raíces emiten “clics” sonoros. Se cree que producidos por la ruptura en la pared de la célula cuando esta crece.
Una moneda en dulce

Cuando uno no puede trasladarse, necesita recaderos para todo tipo de funciones: de la defensa a la reproducción. Para pagarles, la planta invierte una gran cantidad de recursos en elaborar el azucarado néctar. A cambio, se permite, por ejemplo, impregnarles del polen que quiere que se lleven. Eso sí, a flores de la misma especie. Y no sabemos cómo, han logrado crear en los insectos la llamada fidelidad libadora, que les lleva a visitar durante todo el día únicamente flores de la primera especie de la que se han alimentado por la mañana.

Llamada con perfume de socorro

En cuanto las hojas de la judía de Lima (Phaseolus lunatus) se ven atacadas por los ácaros Tetranychus urticae, emiten unos compuestos volátiles que atraen irresistiblemente a otro tipo de ácaro, Phytoseiulus permisilis, para el que ese olor significa “¡comida!”. En cuanto lo percibe, se dirige al lugar dispuesto a zamparse a los atacantes.

Esta capacidad de avisar a los enemigos de sus depredadores se está aprovechando en agricultura para reducir la cantidad de pesticidas en los cultivos.

Las hay sinceras y muy tramposas

La honradez y el éxito no siempre van de la mano. Al altramuz le funciona ir avisando a las abejas de las flores ya visitadas tiñendo estas de azul. En el otro extremo, la orquídea Ophrys apifera apuesta por el engaño manifiesto: imita perfectamente a la hembra de los abejorros que la polinizan. Su aspecto, una suave pelusa y un cóctel de feromonas irresistible atraen al macho que cree estar fecundando a su chica y se reboza en el polen de la planta. A los pocos minutos vuelve a caer en las redes de otra flor, donde lo deposita sin saberlo.

Menú especial de carne

El glucógeno es una sustancia típicamente animal. Pero la Acacia cornigera aprendió a producirlo en un original néctar que no segrega en sus flores, sino en la base de sus hojas. Se cree que como receta destinada a unos huéspedes que habitan en sus espinas huecas y a los cuales le merece la pena tener contentos: las hormigas Pseudomyrmex ferruginea, descendientes de un linaje carnívoro, mantienen alejados a los hervíboros y a las trepadoras.

Centro de mando a la internet

Darwin dijo que “el extremo de la raíz actúa como el cerebro de uno de los animales inferiores”. Hoy sabemos que una zona de solo 1 mm de ese ápice radical presenta la mayor concentración de oxígeno de la planta, y en ella se detectan señales eléctricas similares a las de nuestras neuronas cuando se comunican entre ellas. Pero una planta pequeña, como el centeno, tiene 11,5 millones de ápices que trabajan con un sistema de inteligencia colectiva similar al de internet. Aunque se cercenara el 90% del mismo, seguiría manteniendo sus funciones básicas, porque está diseñada para sobrevivir a los ataques de depredadores.

Pero se mueven (más de lo que crees)

Basta observar una de estas semillas de la forrajera Erodium cicutarium introduciéndose en la tierra como un sacacorchos autónomo, para desterrar la idea de que los vegetales son estáticos. Es cierto que sus ritmos suelen ser más lentos que los nuestros, y por eso no registramos sus cambios con facilidad, pero las enredaderas buscan sujeciones a las que asirse, las flores se abren y cierran, en muchos casos para dormir, la mimosa pliega sus hojas ante un roce y aprende al cabo de un rato a no hacerlo si el estímulo no es peligroso. Y el extremo de una raíz asciende por un plano inclinado con el mismo movimiento que un gusano.

Paciencia de cazadora

Por qué iba una planta a comer animales? La respuesta está en los ambientes húmedos y pantanosos del trópico, donde la falta de nitrógeno obligó a sus verdes habitantes a buscar este nutriente esencial en otro lado. Lo encontraron volando cerca y tuvieron que desarrollar trampas para atraerlo. Las Drosera apostaron por las hojas llenas de filamentos olorosos y pegajosos en las que los propios movimientos de la presa desencadenan el plegado de la hoja sobre ellos, antes de liberar enzimas digestivas que les permitirán absorberlos.

Siempre hacia arriba

No solo hacia la luz. Además de detectar esta y crecer hacia ella, las plantas reaccionan al campo gravitatorio de la Tierra. Unos orgánulos de las células llamados estatolitos responden a esta y se encargan de que las semillas germinen hacia la superficie y las raíces se hundan en el suelo. Incluso si durante un tiempo se las obliga a ir hacia otro lado, como en el Bosque Curvado de Polonia, cuya causa se desconoce. Además, los vegetales también reaccionan a las gradaciones en la cantidad de nutrientes de los suelos.

Diálogo subterráneo

Todo el entorno de la raíz está plagado de formas de vida (microorganismos, hongos, bacterias, insectos) con los que hay que entenderse. Algunos llegan con intención de intercambiar fósforo o nitrógeno por azúcar, pero otros pretenden una invasión agresiva. La comunicación entre las partes se desarrolla en forma de señales químicas. Y ya hemos conseguido descifrar los elementos del santo y seña, conocido como factor Nod, que las raíces requieren a cualquier bacteria que pretenda introducirse en ellas para identificar sus intenciones.




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El principio simple de un vegetariano es nada de carne, pescado o mariscos, o cualquiera de sus productos derivados. Aunque parezca fácil evitar estos alimentos, etiquetas engañosas e incompletas hacen romper inconscientemente esta regla.

Conozca la lista de seis alimentos más comunes que se consideran vegetarianos, pero, sorprendentemente, contienen restos de comida de origen animal, elaborada por el portal 'Medical Daily'.

Plátanos. 

Puede parecer que este alimento rico en potasio es completamente vegetariano, sin embargo antes de ser vendido al consumidor esta fruta se somete a un tratamiento especial con aerosol diseñado para detener el proceso de maduración, ablandamiento y putrefacción. La sustancia pulverizada, el quitosano, por su parte, está compuesta de bacterias derivadas de camarones y conchas de cangrejos. Es realmente una mala noticia para los vegetarianos, veganos y los que sufren alergia a los mariscos.

Cerveza. 

No toda la cerveza es igual cuando se es vegetariano. La marca Guinness, por ejemplo, usa la vejiga de pescado para eliminar los restos no deseados en el proceso de elaboración de la cerveza y posiblemente podría terminar en el producto final. Sin embargo, Guinness no menciona este ingrediente en la etiqueta.

Altoids. 

La menta fresca puede ser amigable para el aliento, pero no para sus necesidades vegetarianas. Así, unas de las pastillas refrescantes más conocidos del mundo, Altoids, contiene gelatina derivada de colágeno que, por su parte, se obtiene de diversos subproductos animales. Altoids usa la gelatina como agente estabilizante.

Jugo de naranja. 

El jugo de naranja se comercializa como "saludable para el corazón", esto significa que los fabricantes añaden ácidos grasos Omega 3 de las anchoas, tilapia y sardinas y la vitamina D derivada de la lanolina que proviene de la lana de oveja. Sin embargo, el contenido depende de la marca y el tipo de la bebida. Si usted quiere evitar los ingredientes no vegetarianos tiene que optar por el zumo de naranja recién exprimido.

Papitas fritas. 

Las etiquetas de nutrición en los paquetes de patatas fritas a veces no distinguen las enzimas de origen vegetal y animal. Así, la empresa internacional estadounidense Frito-Lay, fabricante de uno de los aperitivos más populares, Lay's, explica en su sitio web que utiliza las enzimas de la carne de cerdo para elaborar el queso en algunos de sus condimentos. Y sus patatas fritas al horno con sabor a barbacoa contienen grasa de pollo. Sin embargo, hay ‘snacks’ de Frito-Lay para los vegetarianos que sí están libres de enzimas animales.

Suplementos y vitaminas. 

Los vegetarianos y veganos que buscan obtener la cantidad diaria recomendada de vitaminas y minerales deben optar por suplementos y vitaminas que no se encuentren en cápsulas de gel, hechas de gelatina que proviene de la carne de vaca.




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Este vegetal contiene un alto contenido de nutrientes, es bajo en calorías y libre de grasas, a continuación una lista de los beneficios de consumir brócoli.

Prevención de cáncer
La Sociedad Americana del Cáncer hace referencia a los isotiocianatos del brócoli que incluyen sulforafano e Indole-3-carbinol, químicos que estimulan a las encimas desintoxicantes y actúan como antioxidante, reduciendo el estrés oxidativo. También afectan los niveles de estrógeno lo que puede reducir el riesgo a padecer cáncer de mama.

Este alimento esta principalmente relacionado a la reducción del riesgo de cáncer de próstata, colon, vejiga y ovarios.

Reducción de colesterol
La fibra soluble en el brócoli se combina con la bilis en el tracto digestivo, lo que facilita su excreción la cual arrastra consigo al colesterol.

Desintoxicación
Los fitonutrientes contenidos en el brócoli promueven el proceso de desintoxicación del cuerpo, desde la activación hasta la neutralización y eliminación de contaminantes.

Salud cardíaca
El brócoli contiene sulforafano, un antiinflamatorio que ayuda a prevenir y revertir el daño en los vasos sanguíneos producidos por problemas de azúcar en la sangre. También contiene vitaminas del complejo B, que regulan y reducen la homocisteína, la cual en exceso aumenta el riesgo de infarto cardíaco.

Salud de los ojos

El brócoli contiene cantidades importantes de carotenoides luteína y zeaxantina, estos carotenoides protegen a los ojos en contra de cataratas y degeneración macular.

Digestión
Debido a su alto contenido de fibra el brócoli regula y ayuda a mantener niveles saludables de batería en el intestino. También ayuda a la digestión ayudando a mantener las paredes estomacales sanas, ya que el sulforafano combate a la bacteria Heliobacter pylori




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