Mostrando entradas con la etiqueta comer. Mostrar todas las entradas


Termina con los malos hábitos de tu relación, antes que sean ellos los que acaben con ella...

ANUNCIO PATROCINADO



Los hábitos son esas costumbres que se instalan en nuestras vidas y forman parte de ella casi de modo imperceptible. Los malos hábitos son difíciles de erradicar, pero en el caso de las relaciones, es mejor identificarlos tempranamente para evitar que sean las causas de una ruptura de pareja.

¡Destierra estos hábitos para que tu relación no se rompa!

#1 No comer juntos


De acuerdo con el psiquiatra Marcos Banschick, no comer con tu pareja cada día a causa del trabajo o porque no viven juntos puede ser un fuerte motivo para que ambos se distancien.

ANUNCIO PATROCINADO


El momento de compartir la comida conlleva hablar de temas cotidianos y otros que no lo son tanto, pero además incluye el hacer de a dos algo que resulta tan placentero como lo es el comer.

Lo ideal sería organizarse para comer juntos varias veces a lo largo de la semana.


#2 Uno de los dos nunca toma la iniciativa en la cama




Esto puede llevar a grandes malentendidos, por ejemplo si tu pareja nunca tiene la iniciativa, tú podríaas creer que él no te desea. O que tú no tomes la iniciativa podría llevarte a no expresar tu necesidad de intimar, haciendo que reprimas ese sentimiento.

Demuestren los dos su iniciativa al comenzar el juego de vez en cuando, así el otro también se sentirá amado.

#3 Suponer que el otro lo sabe




A menos que tu pareja sea adivina, no tienes que dar por sentado que sabe exactamente todo lo que quieres y te gusta, o lo que estás pensando. Del mismo modo, él no debería suponer que tú te das cuenta de todo lo que siente o le pasa. 

Esto lleva a malas interpretaciones, por eso nada mejor que cuando tengan dudas pregunten o de lo contrario pidan aquello que desean. Y nunca olviden dar las gracias, para que el otro no perciba que es como una exigencia a cumplir.



#4 Discutir por los mismos temas




Cuando una discusión es recurrente hay que prestar atención. Por lo general, cuando se discute acerca de un tema este tiene un fin o bien se negocia con respecto a algo, o se aclaran malentendidos o de alguna forma hay una comprensión que implica que no volverá a suceder.

Pero si las mismas discusiones se repiten habrá que estudiar con profundidad cuál es el verdadero motivo, lo más probable es que debajo de la aparente causa que ocasiona la discusión, haya oculto algo más.

#5 Estar hiperconectados a las redes sociales



 Hoy en día la hiperconectividad es motivo de conflicto en muchas parejas. Hablamos con el otro mientras escribimos mensajes de textos o miramos las redes sociales.

Deben establecer un tiempo para estar con la pareja sin interrupciones, lo que incluye sin móvil, redes sociales, etcétera, de lo contrario alguno de los dos podría creer que no le interesa o sentirse desentendido.


Fuente: Imujer


Esta técnica para saber con precisión qué porciones deberías comer es conocida como “la dieta de la mano“ y fue publicada por la página estadounidernse Guard Your Health como una alternativa saludable que te ayuda a bajar de peso sin caer en las dietas ”yo-yo” ni restringirte de comer ningún grupo alimenticio.

ANUNCIO PATROCINADO



Los expertos de Guard Your health afirman que al no medir lo que se come, los excesos son de hasta cinco veces la dosis recomendada. Además hacen evidente la tendencia a aumentar las raciones alimenticias que han adquirido muchos países en occidente, citando investigaciones del Departamento de Estudios de Nutrición y Alimentación de la Universidad de Nueva York, que indican que las porciones que se consumen en la actualidad se han ido duplicando generosamente en los últimos 20 años.

Es en este marco de raciones desproporcionadas y alarmante aumento de ingestión de comida que se propone “la dieta de la mano” como una alternativa sana y sobre todo aplicable a largo plazo. La principal ventaja de adquirir este hábito para bajar de peso o mantenerlo controlado es que nunca abandonas ningún tipo de alimento. El hecho de dejar temporalmente el azúcar o las harinas, como muchas dietas proponen, hacen que nuestro cuerpo resienta la asuencia de estos alimentos y los absorba con avidez una vez que los volvemos a consumir. Comer de todo un poco, pero en porciones mesuradas y adecuadas te hará más feliz, porque no sentirás que hay alimentos prohibidos, y además es la manera más saludable de obtener resultados a largo plazo en tu cuerpo.

El tamaño de tus manos es proporcional al tamaño de todo tu cuerpo, incluídos los órganos internos encargados de recibir y procesar lo que comes. Por eso, si te alimentas pensando en porciones que no sobrepasen las dimensiones de tus manos, estarás seguro de no sobrecargar tu cuerpo y digestión.

ANUNCIO PATROCINADO


¿Cómo aplicar la dieta de la mano?

Mira esta gráfica que explica con claridad la relación entre partes o posiciones de tus manos y las porciones de grupos alimenticios que debes comer.


1. Tus dos manos simulando un recipiente te indican la cantidad de vegetales que debes comer.

2. Usa la parte de enfrente de tu puño para calcular cuántos carbohidratos (arroz, pasta, etc.) debes servirte.

3. La palma abierta (sin tener en cuenta los dedos) debe servirte para saber cuál es la porción perfecta de carne y sus alternativas proteínicas.

4. Tu puño cerrado indica la porción de fruta adecuada para tu cuerpo.

5. Tu ración de grasas como mantequilla, por ejemplo, no debe ser más grande que la punta de tu dedo índice.

Comienza a porcionar tus comidas y trazarás un camino seguro hacia una vida más saludable y un peso corporal adecuado. Esta dieta puede ayudar a cualquiera, pero si sufres de alguna condición específica, como hipotiroidismo, puede que no surta el mismo efecto en ti. Si este es tu caso, te recomendamos que visites un nutricionista.

Fuente: Mitvesparati


Las mujeres con curvas han sido consideradas a lo largo de los siglos modelos de belleza y fertilidad por varias culturas. Pero luego de más de 30 años en los que se vio cómo la delgadez se apoderó de la sociedad, ellas por fin comienzan a recobrar su estatus social, cultural y mediático.

ANUNCIO PATROCINADO



Tanto en internet, como en los medios de comunicación tradicionales, la publicidad y los sitios de “entretenimiento” para hombres tienden a mostrar mujeres delgadas, dejando pasar por alto la belleza de las mujeres gorditas.


Esto no solo se ve en los medios de comunicación, sino en la vida real, incluso en concursos de “Belleza” como Miss Universo, las candidatas siempre son delgadas y con unas medidas casi imposibles de sostener.

ANUNCIO PATROCINADO



Es por esto que existe el estereotipo de que para una mujer ser “bonita” debe ser delgada, pero nosotros hemos decidido ir un poco en contra de la corriente, nombrando las 6 Razones por las que debes salir con una Gordita.

#1 No tienen miedo de comer.

Es muy aburrido y decepcionante cuando vas a un restaurante agradable y tu acompañante ordena ensalada verde. Si, quizá es más barato, pero si no estaba dispuesta a comer un Filet Mignon habríamos comida la ensalada en casa. Una niña grande por el contrario es muy probable que arrase con todo el filete y se siga con tu plato, además de hacerse un espacio para el postre. Comer solo no es divertido.

#2 Son menos vanidosas.

Las mujeres populares y hermosas necesitan estar siendo consentidas constantemente, incluso con argumentos poco creíbles. Comentarios como “Me gusta tu pelo hoy“, tienen que repetirse una y otra vez durante toda la relación. También tienen el teléfono repleto de tipos que quieren con ellas. Eso significa que, incluso si terminas saliendo con ella, es muy susceptible de aventarse 2 o 3 “canitas al aire” al mismo tiempo.

#3 Te hará un trabajo bucal, que jamás olvidaras.

Cada hombre que lea esto y lo haya experimentado posiblemente este sonriendo en estos momentos. No hay una razón que explique la situación pero es muy posible que estas mujeres se esfuercen por mantener al hombre a su lado, una modelo por el contrario puede tener a quien sea, así que ¿para que perfeccionar el arte de una buena…?

#4 Son más “resistentes”.

¿Alguna vez jugaste a las luchas con tu novia? quizá una pequeña llave al brazo o un estrangulamiento mientras esperas a que inicie un combate de la UFC en la televisión, o una guerra rápida de almohadas. Quizá se quede sin aliento a los 30 segundos pero al menos no se quejara de que por tu culpa se echo a perder su cabello.

#5 Te mantendrá en forma.

No sé ni como explicar esto de forma textual. Sabes que en ocasiones, cuando la temperatura se eleva, es común poner las manos por debajo de sus caderas e intentar levantarla, con una mujer esbelta eso es cosa sencilla, pero inténtalo con una mujer gorda y notarás la diferencia. Y si te fijas en los bíceps mientras lo haces verás que reciben todo el peso, una sesión de ejercicio y buen rato al mismo tiempo.

 #6 Te mantendrá caliente cuando haga frio. 

Una de las cosas que más odié del inverno pasado fue mi estado de FOREVER ALONE, no sabia lo que se sentía pasar las mañanas frías sin unos brazos entre los cuales calentarse. Y ni hablar de las noches. Pero todo se puede remediar con una chica con unos cuanto rollos. Digamos que tu brazo esta frio, basta con acurrucarse atrás de ella (tipo cucharita) y deslizar el brazo entre sus pliegues, calor instantáneo.

Finalmente, la próxima vez que evites a una chica solo porqué es “gorda”, acuérdate de este articulo y mantén la mente abierta.


Fuente: Grupo palomo


Yo soy de esos chicos que odian invitar a comer a una chica y que ésta salga con que quiere una ensalada, le de dos bocados y se atreva a decir que está llena. 

ANUNCIO PATROCINADO



No sé a quién se le ocurrió la absurda idea de hacerle creer a las mujeres que deben comer menos que los hombres. Yo tengo una novia tragona y me encanta.

Cocinan rico


Una chica tragona no se conforma con cualquier cosa insípida, tienen un desarrollado sentido del gusto, y por lo tanto cocinan como diosas porque aman comer rico. Y esto es una clara ventaja para nosotros.

ANUNCIO PATROCINADO


Conocen lugares deliciosos

Conocen los mejores lugares para comer todo tipo de comida.

Jamás te dirán que no

Si les invitas algo de comer jamás te dirán que no, es más, ellas hasta te recomiendan un lugar.

Siempre tienen antojos ricos

Por ejemplo, mi novia me ha enseñado un nuevo mundo de antojitos. Come las cosas más raras que al final terminan sabiendo deliciosas.


No es remilgosa

Una chica tragona come de todo, y cuando digo de todo es todo. No le teme a probar cosas nuevas y eso es genial.

No finge

Una chica tragona no le avergüenza comportarse como realmente es. No teme pedir un combo grande en el cine o postre al final de una cena.


Disfrutan como nadie la comida

Quizá ellas no lo sepan pero a los chicos nos encanta ver la cara de satisfacción que hacen cuando prueban algo rico.

Se cuida pero no se limita

Por ejemplo mi novia no es de dietas, trata de cuidar su alimentación pero se consiente y no se restringe cuando realmente quiere algo.


Nunca te deja comer solo

Nunca comerás solo, no importa que ellas ya hayan comido, siempre te acompañaran con algo.

Es muy fácil saber si te ama

No hay mejor prueba de amor por parte de una chica tragona que el compartir su comida. Si lo hace, no la dejes ir, realmente te ama.

Fuente: Es la moda



Es importante conocer todos los daños que puede traer a tu salud morderte las uñas, en este caso un hombre llamado John Gardener de 40 años de edad, contrajo una una infección séptica que se extendió entre los dedos y le causó un ataque al corazón.

ANUNCIO PATROCINADO



Era tanta la obsesión de este hombre por comerse las uñas que al estar en tan mal estado, empezaron a sangrar por lo que fue al doctor inmediatamente, pero ya era poco lo que se podía hacer por el.

Este hombre comenzó a comerse las uñas seguramente por que sufría de la ansiedad y depresión, el hábito de este hombre se convirtió en una emergencia médica cuando el contrajo una infección séptica en uno de sus dedos.

Los médicos primero lo trataron con antibióticos por vía intravenosa, pero luego decidieron que era necesario eliminar las uñas de sus dedos.

ANUNCIO PATROCINADO


Gardener mostró signos de mejoría después de la cirugía. Luego, días después, sufrió un ataque al corazón, Morderse las uñas es un hábito común que no sólo afecta a la apariencia de las uñas, sino que también pone en riesgo la salud.

Los médicos creen que fue causado por la infección séptica que se inició en el dedo. El cirujano ortopédico Chye Ng dijo que estaba sorprendido por la repentina muerte de Gardener.

Fuente: Mundo remedios


No ponemos en duda que vas al gimnasio tres veces por semana, que no comes alimentos hipercalóricos y que, por supuesto, bebes dos litros de agua al día y no tomas azúcar. Pero si esos cinco kilos siguen ahí, impertérritos, es que, reconócelo, algo no está funcionando.

ANUNCIO PATROCINADO



Revisa nuestro TOP TEN de razones por las que parece que esos kilos nunca quisieran separarse de ti, sé honesta y pon un chek in cada vez que hayamos acertado.

1. Haces siempre lo mismo en el gimnasio. Si llevas más de seis meses sin cambiar de entrenamiento y repites una y otra vez las mismas tablas y rutinas, el cuerpo ya se habrá adaptado al ejercicio y ya no supondrán un desafío físico para el organismo. Así que cambia, incluso, entre los días de la semana. Mientras más variada sea la actividad más reto supondrá para el organismo que acabará finalmente adelgazando.

2. Apenas te mueves el resto de día. Es cierto que vas una hora al gimnasio tres veces por semana pero el resto del tiempo lo pasas sentada o en el coche, con lo cual siegues teniendo poca actividad física. En resumen, eres una persona sedentaria. Intenta subir todas las escaleras que encuentres en tu camino, bájate una parada antes de tu destino y aficiónate a dar paseos diarios. No es suficiente con una hora de gimnasio tres veces por semana.

ANUNCIO PATROCINADO


3. Estás afiliada a la ley del menor esfuerzo. Quieres ejercicios fáciles que no eleven demasiado tu ritmo cardíaco y que no te agoten. No quieres pasarlo mal en el gimnasio porque, claro, no vas a pagar y encima pasarlo fatal. Si es posible, prefieres no sudar, ¡que no se te vaya a correr el rimel! Pues, querida lectora, la mala noticia es que si no hay esfuerzo no hay beneficio ni cambios en el cuerpo. Si quieres conseguir beneficios debes cambiar la intensidad del ejercicio, aumentar el peso o entrenar más tiempo.

4. Pierdes tiempo en el gimnasio. Haces acto de presencia en la sala de máquinas pero tu prioridad es socializar, andar de aquí para allá, hablar con uno y con otros. Eres una atleta de alto rendimiento en el arte de escoger la play list perfecta, colocarte en la cinta que mejor visibilidad tiene a la televisión y ligar con el chico que te queda más a la mano. El entrenamiento es lo de menos.

5. Comes demasiado … y lo sabes. Después de entrenar necesitas una recompensa, así que te das licencia para comer todo lo que te apetece, porque, dices, te lo has ganado. Pero no, machacarse en el gimnasio no es suficiente para perder esos kilos resistentes, también hay que cuidar la dieta y no descuidar el tamaño de las raciones. Ir al gimnasio no significa una barra libre. Se siente.

6. No descansas entre los entrenamientos. El cuerpo necesita recuperación entre los entrenamientos para que el músculo crezca, se recupere y no se lesione. Cuando sobre entrenas los músculos empiezan a construir lactato y trifosfato de adenosina que ocasionan dolor y no dejan que el cuerpo funcione bien ni que el ejercicio tenga un resultado eficaz.


7. No te has marcado un objetivo cardiovascular. La mejor medida que tienes de la intensidad de tu ejercicio es cuánto sudas, pero la única medida objetiva para saber si progresas en el entrenamiento es chequear la frecuencia cardíaca, la resistencia cardiovascular y pulmonar. Además es también el modo más seguro de saber hasta dónde puedes pedir a tu cuerpo sin ponerlo en situación de riesgo.

8. No llevas una rutina equilibrada. Tu entrenamiento debe componerse de ejercicios variados, que incluyan cardio, resistencia y elasticidad. Si estás cargando el entrenamiento en una de estas zonas probablemente te cueste más adelgazar. Combinar estas tres áreas es lo ideal para conseguir que todos los músculos entrenen y alcanzar así los objetivos de peso y masa muscular.

9. No te lo pasas bien en el gimnasio. Si ves que hacer ejercicio es una nueva obligación o una nueva carga en tu vida, debes cambiar de actividad y probar con algo que te resulte más divertido y te motive. Entrenar supone colocar al cerebro en otro escenario que se acerca más a la diversión y al ocio que al trabajo y a la obligación.


10. Necesitas cambiar el chip. A entrenar se va con una actitud positiva y determinada. Deja los elementos de estrés en casa y libérate de ellos durante el entrenamiento. Este es un tiempo tuyo al que debes sacar todo el partido posible. Si después de tres minutos de entrenamiento ya estás mirando el reloj y contando el tiempo que falta para terminar, quizás necesitas cambiar de gimnasio o dedicarte a otra actividad.

Fuente: Vip digital


Todos tenemos nuestras propias costumbres. Ya sea quitarnos los zapatos en cuanto llegamos a casa del trabajo, o darnos un reconfortante baño de espuma después de cenar. Cada persona disfruta de esos pequeños momentos que nos dan felicidad durante el día a día.

ANUNCIO PATROCINADO



Lo que no sabemos, sin embargo, es que muchas de las cosas que hacemos a diario podrían estar haciéndole daño a nuestro cuerpo de diversas formas – como a nuestro aparato digestivo, que necesita un especial cuidado para mantenerse saludable.

Gracias a la investigación de Health Xchange realizada por PositiveMed, los chicos de Littlethings nos muestran algunas de las cosas clave que NO deberías hacer después de una comida.

Algunas de esas acciones podrían quitarle el calor y energía necesarias a tu estómago, y como resultado, ralentizar el proceso digestivo, causándote problemas en el futuro.

No te pierdas la siguiente fantástica lista para descubrir qué cosas estás haciendo bien, y cuáles deberías evitar después de comer:

ANUNCIO PATROCINADO


1) MALA IDEA: Ir a correr después de comer



Muchas personas piensan que dar un paseo después de comer puede ayudar a que los jugos gástricos fluyan para mejorar la digestión.

Sin embargo, el efecto conseguido es el contrario. Actividades como andar después de una comida producen indigestión.

Aunque salir de paseo es bueno para quemar energía. No deberías caminar más de 10 minutos, y sólo hacerlo habiendo esperado 30 minutos después de comer.



2) MALA IDEA: Comer fruta



Muchos tomamos una pieza de fruta justo al terminar de comer. Sin embargo, parece que hay una hora correcta para las frutas.

Es bueno saber que casi todas las frutas son fáciles de digerir porque contienen azúcares simples. Sin embargo, la fruta no puede pasar rápidamente por el intestino para ser digerida. Por el contrario, se quedará atascada, junto al contenido de tu comida. Y es por ello que no deberías tomar fruta hasta pasada al menos una hora después de comer.



3) MALA IDEA: Beber té



Muchos tés tienen fuertes propiedades anti inflamatorias y limpiadoras que nos benefician en nuestra salud.

Sin embargo, muchos nutricionistas no recomiendan tomar una de estas bebidas después de comer.

El té contiene algo llamado polifenoles y taninos, componentes que hacen que sea más difícil absorber el hierro que pueda haber en las comidas.

Por ello, no deberías tomar té hasta al menos una hora después de terminar de comer. ¡Y ten cuidado si tienes deficiencia de hierro!



4) MALA IDEA: Tomar una siesta



Muchos de vosotros seguramente ya lo sepáis, pero no hay nada de malo en volver a repetirlo:

Tumbarse a dormir después de comer es malo para ti, porque una pequeña cantidad de los jugos digestivos subirán desde el estómago hasta tu esófago.

Y como esos jugos son muy ácidos por naturaleza, quemarán la capa interior de tu tracto digestivo. Es esa la razón de que muchas personas experimenten una sensación de ardor cuando se tumban después de comer.

Para evitarlo, deberías esperar unas dos horas antes de tumbarte o echarte una siesta.



5) MALA IDEA: Darse un baño



Cuando nos damos un baño con agua caliente, la temperatura de nuestro cuerpo aumenta. Para poder bajar esa temperatura, nuestro cuerpo bombea más sangre hacia la superficie de nuestra piel para poder desprender ese calor.

Y como resultado, la sangre y energía que se deberían usar en el estómago para digerir la comida, no se usa correctamente.

No deberías tomarte un baño hasta después de al menos 30 minutos.



6) MALA IDEA: Fumar


Para muchos, fumar es una costumbre después de comer. Ya sea tomarte un cigarro con tus amigos o compañeros del trabajo.

Y aunque los principales riesgos del tabaco son el cáncer o el enfisema pulmonar, también puede causar úlceras en el estómago.


¿Que te pareció?

Si te gusto déjanos tu comentario y comparte con tus amigos.


Fuente: El rincón curioso


¿No te habías dado cuenta? Los días lluviosos comemos más, pero también estamos más predispuesto al sexo y a otros ‘vicios’, como fumar.

ANUNCIO PATROCINADO



Cuando hace mal tiempo nuestra fuerzas flaquean, la energía baja, el estado de ánimo cambia y, en general, parece que todo cuesta el doble.

Los días grises nos afectan (en todos los sentidos), y cuando no hay sol, cuerpo y mente buscan de manera instintiva otras cosas que nos hagan sentirnos bien.

Es lo que se conoce como ‘depresión estacional’, y suele presentarse de imprevisto. Por eso, cuando llueve y no hay sol buscamos otras fuentes de satisfacción, y la comida suele ser la primera.

ANUNCIO PATROCINADO



El hecho de que esté todo más oscuro puede hacer que se tenga más apetito y comer nos da tanto placer como salir a la calle y que haga un día resplandeciente.


¿Hay algo más reconfortante que un chocolate caliente o un buen puchero? Los platos de cuchara ganan enteros en esta época del año y es que con la tripa llena las cosas se ven de otro modo, ¿verdad?

Además, cuando el viento y la lluvia arrecian se produce una sensación de encierro por no poder salir a disfrutar del aire libre tanto como nos gustaría.


Estar ‘encerrados’ durante más horas nos lleva a permanecer más tiempo inactivos y sin cosas que hacer. El aburrimiento y la falta de actividad es una de las principales causas que nos lleva a ingerir más alimento incluso sin ganas de hacerlo.

Esto hace que nos lancemos a la nevera buscando algo apetecible que haga desaparecer esa desidia o angustia vital. Los atracones de comida son más frecuentes cuando llueve y hace frío porque estamos de bajón y usamos la comida como revitalizante.

Además, numerosos estudios han demostrado que el cerebro produce una sensación de felicidad cuando comemos alimentos ricos en grasa y calorías.

En general, las personas funcionamos con un “sistema de recompensas”. Uno sueña con comer todo lo que quiere en ocasiones especiales como fiestas, reuniones, bodas… o en días de lluvia.


En el caso de los fumadores, les pasa tres cuartos de lo mismo, los días intempestivos fuman un cigarro detrás de otro porque es su forma de relajarse, su vía de escape. Cada uno hace aquello que le hace sentir mejor, para unos será comer para otros fumar.

Es como que el día que estás enfermo,o cuando te dejan, que uno se da a si mismo permiso para hacer y tomar cualquier cosa (lo que se conoce como ‘apetito emocional’).


Por ejemplo, ponerse ciego a pizza, helado o chocolate o hacer un maratón de pelis ñoñas; si la situación es muy dramática, las dos cosas juntas.


Por otro lado, las inclemencias del tiempo también hacen que necesites más contacto físico, por eso cuando hace malo no hay quien te saque de la cama. Lo que te apetece es quedarte acurrucado, debajo de las sábanas, porque necesitas más abrazos, besos y caricias para entrar en calor.

¿Quién dijo que los días de lluvia eran un asco? Pero si son de lo más romántico y a nadie se le ocurrirá recriminarte si sorbes la sopa, mojas el pan en la salsa o te sirves otra ración de patatas fritas, ¡aprovecha!

Fuente: Vip digital





Algunas personas tienen el privilegio de poder comer cantidades enormes de comida y seguir manteniendo una figura esbelta. Esto provoca gran envidia para aquellos que sufren el caso opuesto. Pero ¿cuál es la razón de que esto ocurra, por qué unos engordan y otros no, qué determina que alguien pueda abusar de la comida sin ganar peso?

La genética y el metabolismo
Se sabe que aproximadamente entre un 60% y 70% del metabolismo de nuestro cuerpo y de nuestro peso en general viene determinado por nuestros genes. Sin embargo, el resto del porcentaje no queda dejado al azar, sino que puede ser controlado con nuestra alimentación y el ejercicio físico.

Otro dato a tener en cuenta es que por causa de muchas hambrunas sufridas por la raza humana, el cuerpo ha evolucionado para lograr la máxima extracción de los alimentos y la reserva de los nutrientes. Sin embargo, podemos encontrar muchas personas hoy en día que comen mucho sin engordar ni almacenar ninguno de estos nutrientes.

Una paradoja ahora que la raza humana, o por lo menos que gran parte de la población objetiva de este análisis, no sufre de hambre es que lo que antes parecía una maldición (no poder conservar los nutrientes) hoy en día está considerado una bendición. Tal vez una bendición impulsada por la gula o la estética, pero una bendición en el plano social en fin.

Comer y no engordar
Un estudio realizado sobre el tema dice que gran parte del problema viene de que aquellos genes que provocan la acumulación de grasa no se han adaptado todavía a la nueva oferta de alimentación con la que contamos hoy en día, y de esta manera no han generado una respuesta para lograr un cambio para que esto no ocurra más.

Como ya dijimos, entre el 30% y 40% de nuestro peso depende de los alimentos que consumamos y del ejercicio que hagamos. La población mundial se ha vuelto más sedentaria y obesa por dos razones principales. Primero, cada vez consumimos comida con mayor cantidad de calorías y segundo cada vez realizamos menos actividad física.

Estos dos puntos, sumados a que la vida ha cambiado a una velocidad mayor que la velocidad de cambio de nuestros genes, decantan en la realidad en que los humanos cuenten con mucho menos masa muscular y mucha más grasa que hace varios siglos.

En definitiva lo que podemos decir es que claramente estos tres factores (genes, alimentación y actividad física) son los principales responsables del metabolismo diferente de cada persona. Mientras que algunos factores pesan más en unos que en otros, está claro que un cuerpo puede pasar de un extremo al otro.

Actividad física y mejor alimentación
De todas formas me gustaría dejar en claro que el punto aquí no es reafirmar la idea de separar a esbeltos y obesos, sino más bien concienciar a las personas de que lo importante no viene por aquí, sino por la educación en cuanto a actividad física y alimentación.

No importa cuál sea tu peso sino que tu cuerpo esté saludable. Cada uno de nosotros tiene una talla diferente con la que tenemos que sentirnos bien.




ANUNCIO PATROCINADO



Con la tecnología de Blogger.